Psicología: Personas con depresión y ansiedad y la normalización social de tener que aguantar a esos pendejos.

Si vas a tener una novia con ansiedad debes de saber que… Si vas a tener un novio con depresión recuerda que… Top 10 regalos para gente altamente depresiva… ¿Cómo debes tratar a tu novia con depresión?… increíbles técnicas de maquillaje para ocultar las cicatrices de tu intento de suicidio.

No damas y caballeros, esos artículos e infografías que suben para supuestamente ayudar a las personas con problemas mentales son una completa mierda. Estamos hablando de una pareja emocional, un compañero de vida, no estamos hablando de los peligros y enfermedades respiratorias del los perros pug y cómo tratarlas.

No sé en que momento normalizaron que las personas puedan aceptar libremente como mantienen relaciones sentimentales (e incluso sexuales) con ese tipo de degenerados. En lo personal yo considero esto como un tema tabú y el verlo asiduamente en redes sociales es una evidencia más sobre la inminente corrupción total de la sociedad que por alguna extraña razón todos toman de forma elusiva: «Sí, yo sé que la sociedad está completamente corrompida, pero mira, lo importante es que ya conseguí todos los stickers de Danna Paola, soy la mamada».

No deben existir manuales y técnicas para tratar a ese tipo de personas en una relación, porque para empezar: ¿Por qué carajos estás con una persona que trae en la frente un sello de garantía de mandarte al carajo junto con ella?

Yo sé que te encanta estar rellenando el vacío en las personas, pero si vas a adoptar a un ser vivo solo para que deje de dar lástima, mejor adopta un perro de la calle, un gato o algún tlacuache. No metas a tu vida a algo tan tóxico y peligroso como lo es un ser humano con esas enfermedades.

Lo que me resulta increíble es que las personas con «ansiedad» y «depresión» ─muchas veces diagnosticadas por ellas mismas─ todavía tengan la creencia de que merecen alguien que los ame. Mil veces no, ¿cómo vas a querer que alguien esté contigo?, es como si una persona con VIH, chancros o algo parecido se enoja porque no quieres coger con ella sin condón, hazme el chingado favor.

Una persona en esas condiciones no debe estar en posición para exigir amor. Vaya con su terapeuta, vaya con su psiquiatra, vaya incluso con un chamán en el centro, pero gaste y haga inversión en usted mismo para sanar, para llenar ese horrible vacío y poder ser una persona plena. Pero por favor, no vaya con un ciudadano normal, católico y buena gente, creyendo que esto es lo que le ayudará a sanar. Tal ves Disney Chanel le hizo creer que el amor puede curarlo todo, pero yo raras veces he visto a gente con cáncer en fase terminal salvarse solo porque recibieron besitos, incluso si los mismos provenían de su Avenger favorito.

Las enfermedades mentales existen, cuando no son tratadas destruyen todo a su paso, no venga a publicar memes diciendo «lo mal que se la pasa con la ansiedad» y luego publicando otros que dicen «lo mal que le va en el amor, puta vida», no sea incongruente a su postura, usted no merece amor, usted necesita ir con un especialista. Tantos años gente chingándose en la escuela de medicina y en las escuelas de psicología no fueron depositados en saco roto, vaya y atiéndase, sirve que le dan trabajo a esa bola de desempleados.

No arruine la vida de los demás, y si usted es de los que ama meterse con ese tipo de personas, también tiene problemas, tanta vocación por andar valiendo verga no es normal, también vaya y busque ayuda profesional, en una de esas encuentran descuento de 2×1.

Dejen de normalizar a las personas enfermas como si fueran especiales, hasta que no se curen son una escoria en esta sociedad, no les aplaudan eso de que es bien cool estar enfermo de la cabeza y no les hagan tutoriales sobre como vivir con ellos, porque en primer lugar usted nunca debió meterse con uno de ellos…

Hasta pendejo se escucha.

Morrita de 500 likes

Él la quería a ella, con locura, él mismo podría jurar que la amaba a pesar de nunca haber hablado con ella, tenía una obsesión, a veces incluso soñaba con ella. El problema es que ella era la obsesión de todos, era una morilla de fotos de más de 500 likes y muchos comentarios, todos la chuleaban y le decían que era hermosa en los comentarios de sus fotos. Todos le mandaban mensaje para decirle que querían conocerla «a fondo», todos intentaban engañarla haciéndose los profundos e intelectuales, uno que otro incluso le mandaba fotos de su verga o fotos de sus abdómenes marcados, como si fuera una competencia, una subasta por un poco de su atención. A ella le mandaban tantos mensajes que su celular temblaba más que el vibrador de una cuarentona soltera.

Ella era una morrita con más de 500 likes, él solo era un escritor. Él no sabía hacer otra cosa que escribir, en sus letras había poemas, cuentos y toda clase de textos. Era tanto su amor por ella que empezó a usarla de musa, a crear historias y poemas inspirados en ella, intentar hacer que las letras exhalaran su nombre.

A ella no le interesaba mucho lo que él escribiera, porque ella no usaba sus redes sociales para leer, las usaba para que la admiraran y para compartir vídeos de gatos. Él no tenía ninguna oportunidad con ella, él le ponía corazón a todas sus fotos, a todos sus comentarios, pensó que así era la única forma de hacerse notar, pero la verdad es que un corazón más entre otros 500 se disolvía con facilidad, y a la velocidad en que estos gestos se perdían, también crecía su desilusión.

Un día, cansado de tanto escribirle cosas que ella nunca leía, empezó a escribirle una última poesía, un escrito en el que decía lo mucho que le dolía, lo mucho que lo ignoraba y lo loco que estaba por ella. Pensando que esto le había servido de catarsis y que jamás volvería a saber de ella, tomó la decisión de bautizarlo con el nombre de ella. Eso hizo, lo publicó y para él fue la forma de despedir ese amor.

Ella, que nunca leía sus textos, se sintió atraída pues este tenía su nombre, así que decidió leerlos de pies a cabeza. Ella no sabía si era dedicado a ella o solo era una simple coincidencia, pero de allí en adelante se sintió la protagonista de los textos de él. Decidió leer tantos como pudo, y todos, de alguna forma, la hacían sentir especial, la hacían sentir que fueron escritos para ella. Con el tiempo y sin darse cuenta, cayó enamorada.

Cuando ella se animó a decirle al escritor lo mucho que le encantaba él y lo que escribía, él no lo podía creer, jamás creyó que todo eso que alguna vez le escribió en verdad haya sido leído, se sentía conmovido, fascinado, nuevamente atraído.

Pero a pesar de eso, él no se sentía con la seguridad de estar con ella, pues al final del día ella era una chica con más de 500 likes en sus fotos, todos la querían, todos la deseaban, incluso algunos le mandaban fotos de su verga.

Él, antes de tomar la decisión de arriesgar la vida en la ruleta rusa donde la única bala es el amor, le hizo una pregunta a ella: ¿Por qué yo y no todos los cientos que te escriben mensajes, te chulean e incluso algunos te mandan fotos de su verga?

A lo que ella contestó: Eres tú porque eres el único que ha escrito una poesía que lleva mi nombre.

Él entonces supo que ella siempre fue la indicada, y ellos vivieron felices, tal vez no para siempre, pero sí tanto como pudieron, tanto como letras él pudo escribir, tanto como ella pudo seguir leyéndolas…

Escándalo Danna Paola: La puta hipocresía de algunas seudo feministas y la lucha contra el espejo.

Esto no les va a gustar, por el simple hecho que sale desde lo más profundo de mis entrañas, un lugar donde solo hay odio…

Se supone que el cerebro tiene miles de millones de neuronas (imagina esa cantidad), se supone que tú como adulto las aprovechas al 100%, al menos eso dice la teoría, desconozco tus capacidades, no poseo tanta empatía, total, ¿qué es la empatía que la fortaleza que la sociedad nos obligó a tener ante la desgracia ajena?

No suelo escribir/opinar dos veces del mismo tema, pero este lo amerita, incluso amerita una entrada en mi blog, porque esa moda pendeja de «Danna Paola es perrísima, tan yo, me representa» es una forma de conectar tu boca con el culo y tragar eso que tanto desechas y reprochas.

Dado que las neuronas que te fueron concebidas no están siendo utilizadas para algo más interesante que decir puras pendejadas y, al parecer tu cerebro no tiene más de 3 Mb de memoria, como ciudadano socialmente responsable es mi deber recordarte ciertas cosas que no deben ser olvidadas, cosas que contradicen la coherencia de tu discurso feminista, tu postura en esta vida, tu forma de ver las cosas y todo lo que eres como persona. Esto te va a doler, así que si eres de las personas que piensan que querer mucho a tu perro es un tipo de inteligencia, lo siento, esto no es para ti, huye antes de que alguien salga herido, porque te lo aseguro, no es el texto que a mí me hace sufrir, no es el texto que te gustaría compartir, es el tipo de texto que te cuenta cosas que has olvidado, cosas que te joden y destruyen por dentro.

En el 2016 todos nos quedamos atónitos cuando Bob Dylan ganó el premio Nobel de literatura, ¡un músico ganando un premio de literatura!, total, lo perdonamos, es «yo las puedo todas» Dylan, ¿quién se atrevería a negar el alto octanaje literario que había detrás de sus canciones?, nadie en su sano juicio.

Amo la literatura, me emociona ver esos premios, me llena el corazón y me llena de emoción saber el próximo ídolo de la literatura, ¿han leído los discursos de los ganadores?, muchos te hacen romper en llanto, son hermosos. Creo que no hay mejor premio Nobel que el de la literatura, le gana por mucho a los de ciencias, y no es nada personal, recuerda que yo soy del gremio de la química, esto no es ningún tipo de favoritismo.

Lamentablemente el año siguiente (2017) estuvo lleno de oscuridad, Harvey Weinstein (productor de cine) fue acusado de acoso sexual por cientos de chicas, ¡bien por ellas!, era muy triste ver la situación, lo que había hecho ese cerdo solo para que una chica tuviera una oportunidad en Hollywood: «¿Quieres ser actriz?, no me importa tu carrera, chúpame el pito».

Esto generó el famoso movimiento en redes sociales llamado «#MeToo». Increíble, ¿cierto?, ver como una chica hace pública la información y de la nada tenemos a cientos de violadores acusados por todo el planeta, fue genial, así lo pensaba, hasta que tocó mi amada academia… Resulta que en el comité encargado de otorgar el premio Nobel existió un villano llamado Jean-Claude Arnault, el hombre fue señalado por este movimiento, entre sus crímenes destacan 18 mujeres abusadas sexualmente por este hombre, anonadado quedé.

¿Te imaginas la responsabilidad que tenía el comité del premio Nobel?, había un puto violador entre ellos, ¿cómo se iban a dar a respetar de nuevo?, tal vez no ves el alcance de esto porque no lees una puta mierda. Entregar un Nobel de literatura es premiar a personas que a través de las letras cambian el curso que toma este mundo, ¡literal!, personas que han creado corrientes, que han cambiado la forma de pensar de la sociedad, ¡nuestros putos héroes!, ¿qué credibilidad tendría la academia ahora que tienen a un puto violador entre sus cabecillas?, ¡ninguna!

Estos hombres estaban premiando a las personas más cultas del planeta, por respeto hicieron lo más inteligente: Cancelar los premios Nobel hasta nuevo aviso, un aviso que llegaría hasta que se disolviera dicho comité, se arreglaran las cosas y pudiesen votar de nuevo de forma objetiva, intentar muy a su modo y de forma nimia, pedirle disculpas al mundo.

Aunque cuestionable todo el asunto en general, fue una decisión inteligente. Es increíble como un crimen de esta índole canceló un premio que solo había logrado cancelar la guerra, es de admirar el poder del movimiento #MeToo, es de admirar la decisión de la academia, es de admirar que estas acciones de contar la verdad logren un cambio, lograr derribar una institución de este calibre.

¿Sabes qué no es de admirar?, cuando estas cosas te entran por una y te salen por el puto culo.

El movimiento #MeToo no solo reveló personas en Estados Unidos o Europa, aquí en este hermoso país lleno de cabezas yermas de cosas interesantes que decir… también hubo lo suyo. Así como cayó Weinstein y Renault, aquí las televisoras tuvieron un pase de lista tremendo, los cargos más altos todos acusados de violaciones, agarra Televisa o TV Azteca, agarra tu preferida, en todas había más de lo mismo: «Me encanta como actúas, pero debes saber chuparme bien el pito, ¿Cómo nos arreglamos?».

¿Sabes qué es lo más jodido de todo esto?, que no importa cuánto te golpeen, no importa donde o a quién, tú sigues aplaudiendo lo que hacen. Es increíble que tengas los huevos para salir allá afuera y destruir no sé qué tanta cosa en tu manifestación (algo que aplaudí en su momento), pero permitas que ese tipo de empresas sigan de pie, que sigas aplaudiendo lo que hacen, no sé donde ves tú la revolución, pero yo solo leo esto: «Gracias por violarme».

¿Cómo carajos vas a seguir viendo televisión a estas alturas?, ¡¿Qué carajos han hecho ellos por ti?!, ¡nada!, solo han destruido nuestra cultura, han llenado de basura las cabezas de millones de mexicanos, ¡millones!, les han mentido, les han dicho como ser, han instaurado estándares de belleza, nos han dicho que vayamos a comprar cosas que no necesitamos para ser felices, nos han llenado de propaganda política, nos han prometido, nos han robado, han hecho que en este país gane más dinero un jugador del América que un médico, un investigador, un ingeniero o cualquier ser que en verdad haga algo por este miserable país que parece pide a gritos ser destruido.

¿Cómo carajos vas a darle publicidad a los dramas falsos de Danna Paola?, ¿Cómo vas a alimentar más a ese pinche monstruo?, ¿cómo te vas a sentir identificado con una puta televisora y soslayar todo lo que nos han hecho?, no señor, no mientras yo siga vivo.

Puedes ser pendejo o pendeja todo lo que quieras, pero no lo hagas frente a mí, no lo hagas. Para tu mala suerte a mí no se me olvida absolutamente nada, lo conecto, y puedo ver como le das comer a alguien que viola a tus hermanas, como alimentas un medio que nunca veló por la cultura y el crecimiento de este país, un medio que para tenerte pegado contrató a tus nuevos profetas: Los youtubers.

No importa qué tanto escriba o qué tanto luche por estigmatizar a estos imbéciles, tú les vas a perdonar todo: Violaciones, abusos, mentiras e injusticias, porque claro, tienen a Danna Paola, tienen a Pedrito Sola y a Callo de puta Hacha, ¿cómo pueden ser malos?, ¿cómo podrías enojarte con ellos?

No sabes como me revienta los huevos saber que tus movimientos feministas, los movimientos revolucionarios y toda esa sarta de pendejadas te las tomes como una moda, no sabes como me jode que los líderes de estas cosas sean buenos para gritar pero no para ser claros, como me jode que el brillo de los cerebros mexicanos solo sea una trémula luz en este jodido país lleno de sombras que tarde o temprano encapotarán todo.

Sea coherente a su discurso, no cometa el error de olvidar la historia. Deje de alimentar a esas putas televisoras, deje de darle de comer a sistemas violadores opresores, deje de hace apología a sus pendejadas con «es un meme», deje de contradecirse, deje de darse de chingazos contra el espejo, no necesita golpear su imagen para en verdad cambiar usted.

Ojalá este 2020 empiecen a usar esas putas cabezas que parece solo sirven para traerlas colgando o para cumplir con las proporciones del cuerpo, se sorprendería de lo mucho que puede lograr con ella si aprende a usarla, se sorprendería de todo lo que puede crear, y en el mejor de los casos: De todo lo que puede destruir.

Pero si va destruir algo, empiece por su puta hipocresía.

Guerra USA e Irak.

Me siento como en el meme de «peace was never an option», todos publicando, burlándose y celebrando sobre la inminente tercera guerra mundial. Estoy feliz por ustedes, el 2020 realmente los convirtió en otras personas, en este caso, en unos expertos de la política internacional. Antes unos ignorantes cuya inteligencia brillaba por su ausencia, hoy unos letrados en las beligerencias en boga y conocedores de dos países con dos culturas completamente discrepantes entre sí y completamente distintas a la que ustedes profesan en estas áridas tierras mexicanas.

La guerra no es un juego, pero tampoco voy a venir de doña «quejosa» a decirles que no hagan memes. Creo que burlarse de las muertes y del posible conflicto entre países me da la razón en aquello de la hipocresía que muchos visten con ostento y presunción pero que tarde o temprano niegan por miedo a que las personas piensen mal de ustedes.

Dentro de todo el séquito de ignorantes que siguen estas tendencias, el que más me da risa es el que se ve aliado de China, Rusia y otras naciones. Han de creer con fe ciega que la guerra va a ser la oportunidad para salir del país, cuando claro, nunca lo lograron por sus propios méritos o capacidades.

No criaturas, si hay una guerra de esa magnitud lo primero que se van a cerrar son las fronteras en todas direcciones, ¿nunca han leído como funciona la cosa?, en época de guerra todos son espías, enemigos en potencia. Además ustedes como mexicanos están tachados en muchos lugares por esa actitud, ¿no recuerdan cuando quemaron la bandera de Alemania y Croacia?, ¿quién va a querer en época de guerra a una tribu silvestre como lo son ustedes?

La guerra nunca ha sido ni será la solución a nada, sólo es el culmen de la ignorancia humana, su apoteosis más vergonzosa. Es lo que siempre nos ha sumergido en la mierda y lo que siempre nos mantendrá allí. No importa qué tanto avance la ciencia, qué tantos libros se escriban o cuántas Gretas Thunberg nazcan para venir a hacernos caras feas y decirnos que las bombas liberan mucho CO2 a la atmósfera, la guerra está allí, es el enemigo subrepticio en tiempos de paz.

Bien dice la frase: «En tiempo de paz, prepara la guerra». Quiero creer que los tiempos han cambiado y que hemos crecido lo suficiente como para que los dirigentes del conflicto sean lo suficientemente sabios y esos libros que supuestamente han leído todos los líderes sirvan de algo. Sun-Tzu lo dejó muy claro a aquellos que en verdad aprendieron lo importante de sus enseñanzas: «El supremo arte de la guerra es someter al enemigo sin luchar», quiero creer que los que están allá arriba pueden seguir algo de eso.

Pero creer es, por antonomasia, el verbo que define al creyente. La fe en la moral y la ética humana es algo tan estúpido como aquellos que todavía creen que hay un Dios que bajará de los cielos y nos ayudará con los exámenes, a encontrar dinero y a lograr tener una vida estable sin el menor atisbo de esfuerzo. Aunque suene a lo que diría cualquier infralapsario sobre los dogmas de aquellos que en verdad creen en un mundo mejor, la verdad es que el miedo es algo que nace cuando te percatas que el destino del mundo está en manos de algo tan mundano como el hombre.

Y bueno, entre palabras de hombres nada mejor para evidenciar la naturaleza del mismo que aquellas que nacen de los escritores y cuyas enseñanzas hoy hace tiempo que no se les ve merodear por estos lugares:

«Necesitamos menos “manos tendidas por encima de los mares”, y algo más de esa desconfianza elemental que costituye la seguridad de las naciones. La guerra se complace en venir como un ladrón en la noche; y la noche está hecha de promesas de amistad eterna».

─Taylor Coleridge.

Creo yo, en lo humilde que me he vuelto dado lo consciente que estoy de lo poco que conozco el mundo, que es mejor vivir toda la noche creyendo la hipocresía de la amistad eterna, que despertar y darnos cuenta de lo mucho que hemos perdido por el simple hecho de cometer el error de nacer siendo humanos.

No sean pendejos, no celebren la guerra. Eso es a grosso modo, lo que intento decir.

Extrañas tradiciones navideñas

Me gusta mucho la navidad, me mama tragar, ponerme pedo y celebrar el nacimiento del niño Dios, mi salvador, mi mesías y mi dominatrix. A mi madre nunca le ha gustado que salga en navidad, nunca me dejó ir a las posadas/fiestas en plena noche nueva pues se supone que eran para estar «con la familia» y porque se supone que salir en navidad o en el fin de año atraía la desgracia a quienes desobedecían esta regla familiar (a mi tío lo atropellaron en estas fechas y desde entonces se generó el mito).

En mi casa solo comemos, hablamos, escuchamos música a un nivel moderado y pisteamos hasta desfallecer, eso para mí es la navidad, si hay niños abren sus regalos y listo. Estos pequeños detalles para mí son lo que caen en el estereotipo de lo «normal».

Sin embargo, cuando alcancé cierta edad, las hormonas (que me inyecto para que me crezcan los senos) se apoderaron de mí y preferí ir a coger con mis novias que estar en la casa, algo que sin duda alguna molestó mucho a mi mamá, ¿pero qué puedo hacer?, nada, es parte del camino de crecer, que te den una mamada junto al arbolito de navidad solo se puede pocas veces al año, a menos que quieras meter un árbol de navidad a un motel o a un carro en pleno mayo, algo que se me haría retorcido: «Ándale amor, ponte este gorro navideño y estos cuernos de reno o no se me para, hazlo mientras conecto el árbol, por cierto, traje ponche».

Como sea, pasar la navidad en casas de otras familias me ha hecho experimentar cosas bien oscuras que jamás me había imaginado que fueran posibles:

En la casa de una ex a la mera hora de la navidad cargaron una estatua del bebé Jesús, lo hicieron bailar, lo besaron y luego lo pasaban de mano en mano para que todos lo besáramos, yo soy agnóstico, esta imagen para mí fue (no es broma) terrorífica, aunque respeto todas las mamadas en que la gente cree, a veces no entiendo del todo la naturaleza humana. Lo más gracioso es que el hermano de mi ex era un ateo descarado mala copa y estaba gritando desde la cocina: «Allí están con su pinche niño Dios, ¡Dios no existe, pinche estatua de porcelana pendeja!, etc, etc. Una escena hilarante si te pones a pensar que, aunque no compartía las aseveraciones de mi cuñado, algo de eso había en mi prodigiosa cabeza que normalmente no repara en las nimiedades de las almas de vuelo pedestre.

En la casa de otra ex los tíos se agarraron a chingazos (algo que yo pensé que era un mito), por si fuera poco un de los tíos con el que había estado platicando toda la noche, creyó que eramos aliados o una mamada así, y en su puta borrachera me dijo que más al rato nos íbamos a dar un tiro con los demás, todo para saldar los vergazos que había recibido.

─Señor, yo solo vine aquí porque me ando cogiendo a su sobrina, creo que es lo mínimo que puedo hacer para hacerla feliz ─pensé.

Obvio el hombre terminó marchándose del lugar, defraudado de que no le ayudé, no porque sea culo, sino porque se vería muy mal que el novio ande dándose de vergazos en la cena navideña, ¿a quién engaño?, si fue por culo.

En la casa de mi última ex tuve que aguantar al señor pretencioso médico/pintor (mi suegro) sobre medicina y arte contemporáneo, dos temas de los que aunque conozco ciertas cosas, no me gusta hablar. Además es el único suegro que me ha odiado desde que me conoció y que nunca confió en mí (algo inteligente). El problema es que ese hombre pensaba que la cocina debía ser rebuscada como sus pinturas, así que preparaba mierdas exóticas que yo nunca había tragado y las cuales me daban mucha desconfianza.

─Señor, ¿qué vergas esa cosa rosa? ─pensaba.

Puto dulce de frambuesa con carne de no sé qué chingados, en fin, clase alta… ¿Qué podemos hacer con ellos?

Se me hace una deshonra a la navidad y a la cultura navideña que en una casa no haya buñuelos, pavo, pierna, tamales, menudo o esas cosas que se cocinan en estas épocas, ¿quién carajos se pone a jugar a Master Chef en plena noche buena?

En fin, puta gente, putas tradiciones extrañas.

¿Ustedes qué es lo más raro que han pasado estas navidades en casa ajena?

El machismo escondido detrás del feminismo.

Tengo un contacto ─como muchos de todas y todos nosotros─ que es una fiera partícipe del movimiento feminista ─algo que se respeta y se entiende─. Entre sus múltiples publicaciones comparte memes, vídeos, infografías y demás material relacionado a esto, sin contar que ella misma es partícipe de las marchas, las canciones y demás cosas que están en boga pululando por la hermosa red asocial de Facebook.

Como dije, esto se respeta, al final del día es una postura ante tu ideología, un acto de concientización, los valores que defiendes y sigues. Sin embargo ─aquí van los peros─, me he percatado que esta misma persona lleva publicando en más de una ocasión memes en los que visten a un hombre de mujer, le ponen maquillaje y le ponen la leyenda: «Así se ve un hombre cuando te bloquea de Facebook o Whatsapp».

Como ya mencioné en mi artículo del 19 de noviembre: «Día del Hombre, ¿Qué significa ser hombre?», estos actos no son otra cosa que el más claro ejemplo de machismo, y no solo eso: seguramente uno de los actos más violentos entre el género.

No quiero que piensen que estoy en la postura de «absolutamente todo es violento en esta época, incluso esta frase», sino que realmente analicen la extraña contradicción en las posturas de las que hacen manifiesto muchas personas:

Cuando las cosas nos lastiman de una u otra forma, lo que hacemos es alejarnos de ellas, es un reflejo natural, a menos que tengas neuropatía hereditaria sensitivo autonómica (ojo con los términos rebuscados de los médicos), no veo razón para dejar las manos en el fuego. Lo mismo ocurre en las relaciones emocionales. Son contadas con los dedos de las manos aquellas personas que tienen amor a permanecer a lado de una persona que los está lastimando, que los está humillando o que les está haciendo un mal de una u otra forma.

Si tú acudes con un psicólogo y le cuentas tu historial de abusos emocionales y todo el daño que te ha causado determinada persona, el psicólogo te va a decir que tomes tu distancia, tu tiempo, que busques la forma de sanar y que ocupes tu mente en ver imágenes de gatitos en internet (las cuales siempre caen de puta madre), él no te va a decir que te aferres a la relación, que «luches por amor» o que retes a tu pareja a un duelo a muerte. Sencillamente la confrontación no lleva a nada, lo que sí sana es aceptar el daño, pasar por la etapa de duelo y aceptar el tiempo que toma sanar determinados daños.

Bajo esta premisa, mi duda es: ¿Por qué un hombre no debería tener derecho a tener salud mental?, porque es esto precisamente el sutil ─más no por ello menos importante─ detalle que atacan este tipo de posturas en las mujeres.

Esto es algo que se hereda del machismo y que se ha arraigado muy profundo en el ethos tanto de hombres como de mujeres, es el machismo subrepticio que siempre está al asecho de dictar cómo debe ser tanto un hombre como una mujer en el aspecto físico y emocional. Justamente ese es el mayor acto de violencia del machismo, pues no hay nada peor que aquello que merma contra la libertad del ser humano.

No hay nada peor que ir por allí en la vida siendo esclavo de cosas de las que ni siquiera estabas consciente que te sometían a un pensamiento arcaico que otrora construyó el mundo jodido tal y como hoy lo conocemos.

Es muy fácil caer en este juego, como mujeres defender ciertas ideologías pero también ser ellas mismas las que son machistas de le peor forma posible y sin darse cuenta, ese es el origen de la doble moral de muchas, ¿y lo peor? Una doble moral que ni ellas mismas se dan cuenta que traen como estigma en la frente.

Como dije: no hay peor acto de violencia que aquél que merma la libertad de una persona, posiblemente tanto de ese factor como de la educación se derivan todos los males en esta tierra.

No formes parte de ese grupo, la mejor forma de atacar el machismo es abandonar todo aquello que nos enseñaron y que muy en el fondo sabemos que es incorrecto. Venga de quien provenga la educación, cuando la misma es un error, los frutos de la misma no dejan de ser las cosas amargas que siempre nos hemos venido tragando.

Adán y la nada.

Érase una vez un Edén en el que lo había todo y el tiempo corría al revés.

En este Edén el tiempo llegó a su inevitable inicio y solo quedó náda.

Entonces el tiempo emprendió su camino de regreso.

Fue entonces cuando náda fue de nuevo adán.

De su propia costilla hizo una mujer solo para no estar solo.

Para tener alguien a quien poder contar todas las increíbles historias de cuando solo había nada.

Cuando adán por fin tuvo tiempo para no hacer nada.

Inventó a un Dios e inventó la historia de que fue ese Dios quien había creado a Eva.

Sólo por no aceptar el miedo que sentía al estar solo.

Desde entonces seguimos viviendo esa misma historia.

La historia de un hombre que temía estar solo.

Y que en su temor…

Con sus mentiras creó a un Dios.

Y en su única verdad creó a una mujer.