Harry Potter y las carreras de humanidades.

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Estaba el pequeño y huérfano Harry Potter escondiéndose bajo la escalera del señor Dursley, aquél hombre gritaba con una desesperada y enferma emoción que el domingo no funcionaba el correo, así no tendría que recibir esas horribles cartas de invitación a Hogwarts para el desafortunado y pequeño mago que estaba viviendo en su casa.

Pero eso no sería un impedimento para toda la parvada de lechuzas londinenses que por alguna altruista y desconocida razón estaban trabajando en día de descanso, dura la crisis económica después del Brexit.

Harry recibió su carta y no pudo creer lo que estaba leyendo:

Querido señor: Harry Potter.

Tenemos el placer de informarle de que se disponen de plazas en el colegio Hogwarts de Magia y Hechicería. Por favor, observe la lista del equipo necesario. El examen de selección será el 15 de julio y las clases inician el 1 de septiembre. Esperamos su lechuza antes del 31 de julio. 

Muy cordialmente:
Minerva McGonagall
Subdirectora

Materiales:

Dos lápices del número 2 ½.
Goma de borrar.
Sacapuntas.
Calculadora sencilla (no científica y no programable).

Fin del comunicado.

Harry no podía creer lo que estaba leyendo, era un maldito mago y estaba siendo invitado a una prestigiosa escuela de magos. Sin pensarlo, tomó todo lo que pudo y escapo de la casa de los Dursley para presentar el examen CENEVAL de magia y hechicería.

El día del examen Harry se percató de algo; no había estudiado en absoluto. ¿Qué podía estudiar el pobre niño si toda la vida fue un maldito huérfano?, nada, absolutamente nada.

Con temblor en sus manos Harry rellenó como pudo los círculos del examen de respuesta múltiple, algunas cosas sentía que las sabía, otras cosas no, como todo en esta vida.

Al día siguiente los resultados se hicieron públicos, la decisión estaba tomada: Harry Potter rechazado, el último lugar en la lista, el peor de todos los puntajes presentados en la historia de Hogwarts.

Decepcionado Harry Potter pensó que tal vez la magia no era lo suyo, así que intentó en medicina, la carrera de los mediocres, de los que no tuvieron huevos para estudiar química, la salida fácil. Por desgracia, el resultado para Harry Potter fue exactamente el mismo.

Decepcionado y tras no poder volver a la casa de los Dursley, Harry Potter tuvo que trabajar medio tiempo en un OXXO londinense y hacer una carrera en la facultad de filosofía y letras, no sé, ciencias de la comunicación, periodismo o una de esas mierdas que ya no sirven en pleno siglo XXI.

Pasaron los años y Harry Potter no solo se volvió drogadicto y alcohólico en esa facultad, sino que al egresar tuvo que hacer frente a la inminente falta de empleo y oportunidades, ¿quién mierdas iba a contratar a un estudiante en ciencias de la comunicación?, ¿para qué sirven esos imbéciles?

Harry no tuvo más opción que dedicarse a ser fotógrafo freelancer, la salida cobarde del artista sin talento, la salida cobarde del estudiante de comunicación. Por si fuera poco Harry Potter tuvo que ser de los fotógrafos más baratos del mercado, al fin de cuentas todos sus compañeros de carrera estaban dedicándose a la misma mierda.

Jornada tras jornada, día tras día, cada fin de semana Harry Potter terminaba ahogado en alcohol en el sofá que tenía en su pequeño y muy apenas costeable departamento en uno de los peores barrios de la ciudad.

Se ahogaba con cada gota de alcohol preguntándose si realmente tenía qué seguir viviendo, pero respondiéndose a sí mismo con esas falsas verdades que siempre le meten en la cabeza a los estudiantes de humanidades. Vivir la vida del mártir ─se decía a sí mismo─.

Pasaron los años, no se casó, no tuvo hijos, nunca consiguió mejor empleo, vivió solo y amargado anestesiándose todos los días con alcohol. Harry Potter murió y no hizo nada trascendente en su vida, aún llevando la magia en las venas, así como murió él han muerto miles de magos más en garras de carreras malagradecidas.

Bienvenido a la realidad hijo de puta.

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Elecciones México 2018 opinión final.

Ahora que ya se acabaron los debates y que la pelea política seguirá en las redes antisociales, sólo les puedo decir mi elección final:

Si yo fuera un negro judío homosexual podría escapar del holocausto nazi, si fuera bruja en la edad media podría salir ilesa, lo mismo si fuera intelectual de los 50’s en pleno macartismo.

No me asusta cuál candidato gane, ya sea AMLO, Anaya, Bronco, Meade o que de plano me pongan a una puta piedra de presidente, para ser sincero me veo mejor que todos ellos juntos, así de dañado estoy.

Yo me adaptaré y prevaleceré, porque de eso se trata, me vale madre, tanto así que decidí no ir a votar, que se jodan las elecciones, dejaré que gane el que ustedes me pongan, sin quejarme, porque no me quejo del gobierno ni de las oportunidades, en mi familia las sacamos hasta debajo de las piedras y así seguirá siendo, porque somos la verga, así nos vemos y así seguiremos viéndonos.

Pónganme al más ladrón, al más tirano, pónganme a un asesino de estudiantes, pónganme a un asesino de mujeres, a un machista o a un puto lunático.

Que suban los feminicidios, la injusticia, la pobreza, la discriminación, el precio del dólar, el precio de la gasolina y que se acabe el agua, que todo suba mucho, hasta el cielo, que nos persigan, que nos opriman, que nos hagan lo que quieran, yo voy a ganar.

Tengo tanta megalomanía que no me da miedo, sé que yo prevaleceré, es más, entre más difícil, me atrevo a decir que le dan un poco de emoción a esta aburrida vida que llevo en la que todo me resulta fácil.

No voy a llegar a la cima jactándome de que fue fácil, quiero que haya drama, quiero que haya emoción y que mi historia sea digna de contar por generaciones.

Tenerle miedo al futuro es de pendejos, no me preocupa el futuro, no me preocupa el pasado, y no me lo vas a creer, pero no me preocupa ni el presente.

Aún si México estuviera en llamas no creo que sea más jodido que vivir con lo que ya vive dentro de mí, allí sí hay infierno, allí si hay desesperación, este país y sus personas son puras vacaciones, un paseo por la playa.

Hagan lo que quieran estas votaciones, estaré súper emocionado de ver a quién me ponen de presidente.

Repito, sólo los pendejos le tienen miedo al futuro, los pendejos desconfían de  lo que son capaces de hacer, los pendejos desconfían del poder de sus palabras y acciones, yo con puras palabras me puedo abrir las puertas del cielo y de cualquier corazón si así lo necesitase.

Sigan de pendejos temerosos, la neta a mí me vale madre, voy a estar esperando los resultados de las votaciones con una cerveza en la mano.

Cuando se esté desmoronando el país a mí no me va a caer ninguna piedra, ustedes son los que van a vivir por primera vez en el infierno, las personas como yo toda la vida lo hemos hecho, so…

Los seguiré esperando en el fin del mundo, porque para ser sincero, ya se habían tardado mucho en llegar, si tienen dudas de cómo sobrevivir pues ya saben dónde encontrarme.

#PaeceOut

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Hay que aprender a caminar entre serpientes.

Hay que  aprender a caminar entre serpientes.
Que el veneno de sus bocas sirva para restañar nuestras heridas.
Que el miasma de sus bocas te sirva de perfume.
Las serpientes no mueren con lo pesado de la zancada
Las serpientes no mueren por su propio veneno.
Las serpientes mueren cuando te otorgan la razón.
Las serpientes mueren cuando se muerden su propia cola.

Hay que aprender a caminar entre serpientes.
Hay que aprender a domar serpientes.
Porque aquellos que aprenden a caminar entre serpientes.
Son los mismos que pueden contra cualquier escollo en el duro camino a la virtud.
Hay que aprender a caminar entre serpientes.

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Los vikingos no toman té verde

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Aunque todavía tengo un examen final el viernes, ya son vacaciones y mi cerebro lo sabe. Son las vacaciones las que hacen que mi cabeza de nuevo empiece a funcionar y me puedo tomar el tiempo de aprender y de cavilar en cosas completamente absurdas e inútiles para la humanidad.

Hoy es un perfecto ejemplo, vengo llegando de la escuela, sediento debido a los 40 ° C a los que nos estamos horneando, y pues se me antojó un vaso de agua bien helada, tú sabes, llámame pendejo pero tengo esa pendeja manía de ser mamífero y de requerir agua para seguir vivo.

El problema que se me suscitó es que en mi mente evocaron esas palabras de un amigo: «No tomes agua helada, pueden explotar tus órganos», y aunque mi amigo no es médico, cabe señalar que yo tampoco. Eso sí, tengo los suficientes conocimientos en química y física para refutar esa pendejada, pero, ¿quién soy yo para desafiar las estrafalarias aseveraciones de mis amigos con mentalidades arcaicas y obsesas?, es como cuando ves su rostro de desilusión cuando les das una demostración matemática de que el amor no existe o que Dios se masturba viendo a los pobres morir de hambre.

Total, me asomé a la alacena de mi casa para prepararme un café y en eso vi a mi archienemigo: Una caja de té verde.

Es bien sabido entre nosotros los poderosos machos vikingos que sólo podemos tomar tres cosas: Agua, cerveza y sangre de tus enemigos.

El té verde es una bebida de mujeres y homosexuales, así de esas. No me importa si dices que sirve para desintoxicar, no me importa si dices que los radicales libres o incluso de sus efectos para quemar grasas, ¿a quién le importa esa mierda?, los vikingos no somos personas que estamos preocupados por saber los efectos del té verde, son plantas, las plantas no se toman, se le dan de comer a ganado que posteriormente devorarlas frente a sus crías.

Las únicas personas que se interesan por esas cosas son las mujeres y los homosexuales, es como la moda esa de comer chía, ¿has visto a tus amigos que le ponen chía al agua?, son los mismos cabrones que se meten vergas en la boca.

Yo he comprobado gracias a mis conocimientos en ciencia, que en efecto, tomar té es un factor que te vuelve gay.

Primero empiezas haciéndote té, luego te preguntas a qué sabrá con un poco de leche, a qué sabrá con un poco de jengibre y «¿A qué sabrá si le pongo un poco de semen?».

No me malinterpretes, yo sé que el té sabe bien, pero también puedes tener un orgasmo metiéndote los dedos en el culo y eso no significa que esté bien visto ante los ojos de Dios nuestro señor todo poderoso.

Hay un círculo en el inferno bien merecido y lleno de ininteligibles castigos para aquellos que obtienen deleites del té y de meterse los dedos en el culo. Ergo, más cuidado con lo que se meten en los esfínteres, que bien sabido es que el diablo siempre sabe vestirse de exóticos placeres.

Una vez que volví de EfrainLandia, me tomé la molestia de tomar la caja y ver que el tiempo que tenía que tener la bolsa de té en agua eran exactamente los 3 minutos que toma hacer una sopa instantánea o preparar unas palomitas de maíz en el microondas.

¿Hay algo así en el mundo como el club de los 3 minutos?, conozco amigos que se vienen en 3 minutos, los 3 minutos en un número universal, la santa trinidad, dos huevos y un pene, < 3, etc.

Más interesante aún me resultó cómo demostrar que la concentración de los compuestos del té en agua hirviendo bastarían para alcanzar la saturación de soluto  en el agua, teniendo en cuenta todos los factores importantes: Solubilidad, mecánica de fluidos, transferencia de calor, transferencia de masa, equilibrio, etc.

Pero bueno, eso lo dejaré para otro día cuando mi cerebro siga divagando en vez de ponerse a estudiar para el examen final.

Ya se la saben amigos vikingos: No tome té.

#PeaceOut.

Amor y orgullo.

Bien me dijo mi mamá que el mayor defecto de la mujer sobre el hombre es el exceso de orgullo. Pero como decía el poeta mexicano, Amado Nervo: «Si eres orgulloso conviene que ames la soledad; los orgullosos siempre se quedan solos».
 
O como dice este humilde creador de aforismos modernos:
 
Si te quedas sola es por pendeja, el orgullo ata el corazón al pecho, para amar hay que salir de sí mismo, porque el amor que vive en el pecho no es otra cosa que el amor a sí mismo.
 
Si bien es cierto que primero hay que amarse a sí mismo para amar a otra persona, cuando pecas en dominar ese arte, se transforma en egocentrismo, y bueno, todos sabemos que egocentrismo y amor no se deben escribir juntos.

Películas chingonas que debes  ver [5]: All about Eve y el camino enfermo hacia al éxito.

Hace años en la famosa revista «cosmopolitan» Mary Orr publicaba una historia llamada «The wisdom of Eve», dicha historia sería tan popular hasta el punto de que Twentieth Century Fox compraría los derechos para poder llevarla al cine.

Del producto de esta compra es como llegó a nosotros una de las mejores películas creadas en toda la puta historia del cine: All about Eve.

Yo sé que eres muy millennial y no crees en el cine viejo, pero créeme, la película, su reseña, su tráiler y cualquier cosa no le hacen justicia.

El director fue Joseph Mankiewicz y el trabajo que se aventó fue excelente, no sólo por retratar su propia versión de la historia de Mary Orr, sino que dejó claro el rumbo que iba a tomar el cine en los años 50’s ─que fue muy poco, de ese año sólo destaca «Sunset Boulevard», pero esa ya la dejaré para otra entrada del blog─.

No te la puedes perder, es una película que retrata una realidad que se vivía ─y aún se vive─ en la farándula tanto del cine como del teatro, habla sobre el papel de la mujer y el cómo la presión por la edad o un buen físico son factores clave en la carrera de una actriz, la presión psicológica y todas esas mamadas.

Pero más allá de ese mensaje todavía deja uno más enfermo y más interesante: Las acciones manipuladoras y perversas que se deben tomar para alcanzar el éxito a base de influencias y apariencias en la sociedad, no sólo la artística, sino en todos los ámbitos habidos y por haber.

Si no me crees a mí pues puedes creerle a las 14 nominaciones a la estatuilla que recibió, de hecho,  si mal no recuerdo fue la primera que recibió esa cantidad de nominaciones, fuera de ella sólo Titanic y Lalashit han recibido la misma cantidad.

La música corre por parte de Alfred Newman, que por si no lo sabes es el creador de la icónica banda sonora que sale en la animación de todas las películas de Twentieth Century Fox. Así que si quieres apreciar el tipo de música puedes escuchar el tráiler.

También es una de las primeras películas con las que Marilyn Monroe se lanzaba a la fama, tanto así que en la película la vas a ver de secundaria, allí nomás rellenando pantalla aunque fuese la más bonita de todo el reparto, algo irónico teniendo en consideración el contexto de la propia película.

En la película vas a ver muchas referencias interesantes sobre literatura inglesa, en especial de Macbeth de Shakespeare, así que deberías ir armado con eso. También cabe señalar que por el año (o tal vez por la temática) todos los personajes hablan como si estuvieran dentro de una obra de teatro, eso fue lo único que a mí me pareció una mierda cuando la vi.

Pero dejando de lado esas minucias lo demás es arte puro, tienes que verla para que seas chingón en la vida, además,  te la recomiendo yo, ¿qué más necesitas?