¿Cuántas veces me tengo que masturbar para que mis espermatozoides igualen el número de átomos en el universo?

Vaya pregunta, los que son fieles lectores del blog saben que me gusta usar mis prodigiosas habilidades para hacer cálculos que no sirven de nada, pura diversión. Ya tengo un artículo en el que estimo la cantidad de personas que debo asesinar para forjar una espada con el hierro de su sangre, también tengo un cálculo de las veces que tengo que escuchar el disco de Pink Floyd, The Wall, para que el número de rotaciones del CD sean las necesarias para darle una vuelta a la tierra, y en fin, también hay otros artículos más que no se me vienen a la mente.

Esta pregunta del semen la tuve hace ya rato pero no había tenido tiempo de redactarla, esto por la sencilla razón de que es muy fácil el cálculo y no me estimula sexualmente el cerebro, sin embargo, el vulgo no sabe mucho de esta sencillez y de los placeres del intelecto, y claro, ¿qué mejores manos que estas para hacer la estimación y propia estimulación?

Aunque si bien no deja nada, como quiera puedo llegar a mencionar algunas cosillas que son de interés para alguno que otro o sencillamente datos que seguro más de uno no conocía. Por ejemplo, ¿cuántos putos átomos hay en el universo? Sin más dilataciones, empiezo a tomar esto por donde quema:

Para aquellos que no sean unos primates de mierda, el dato es demasiado conocido si han consultado la literatura clásica (no, el Chang de química general no es literatura clásica): En su libro; “God created the Integers”, Stephen Hawking cita numerosos artículos sobre curiosidades matemáticas y la importancia de las mismas en la sociedad. No entraré en detalles sobre cómo se hace el cálculo de este número, ya que hay que hablar de condensación de materia y de la distribución probabilística de átomos por unidad de espacio. Sin embargo les puedo asegurar que este dato considera:

1.- El universo visible.

2.- La cantidad de estrellas.

3.- La distribución de galaxias.

Es resultado de una simulación, ergo, no es correcto. Sin embargo, es muy aproximado al que se espera, total, que la gente de las simulaciones se toma esto muy a pecho. ¿Y de cuántos estamos hablando?, pues de nada más y nada menos que 1×10⁸⁴ átomos en el universo visible.

Sé que no te gustan mucho estas cosas de los números científicos, pero aquí estoy yo para solucionarlo:

1000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000 átomos.

Mucho mejor y más legible, ¿cierto?, sólo Dios ha de saber pronunciar ese número, yo con toda esta humildad no podría y ni ganas me nacen de hacerlo.

Luego, sigue la parte de los espermatozoides, algo que me ha maravillado desde niño, sobretodo cuando escuchas por primera vez que en cada eyaculación hay muchos de ellos, suena imposible, aunque no tanto si estás familiarizado con la química y el mundo de las pequeñas cantidades.

Para saber los espermatozoides lo mejor será consultar en WHO laboratory manual for the Examination and processing of human semen, dicho en román paladino; El manual del semen de la Organización Mundial de la Salud (OMS):

Total espermatozoides en una eyaculación: 39 a 928 millones.

Volumen total: 1.5 a 7.6 mL

Concentración: 15 a 259 millones/mL

Luego se vienen cosas como la movilidad, forma y otras datos que para nuestros fines nos importan un carajo, aunque sí es importante en lo que concierne al análisis de semen (o en algunos casos hasta degustación).

La pregunta es, ¿qué extremo del rango usamos?, saquemos un promedio para simplificar más las cosas:

Total esperma: 483.5 millones espermas/eyaculación.

Volumen total: 4.55 mL

Y listo, tenemos nuestros factores de conversión:

483.5 millones de espermatozoides = 1 Eyaculación.

1 Eyaculación = 4.55 mL

1 espermatozoide = 1 átomo

Acomodamos:

1×10⁸⁴ átomos(1esperma/1átomo)(1eyaculación/483500000esperma) = 2.068×10⁷⁵ eyaculaciones.

Es un número gigante, pero a nosotros como humanos no nos gusta tener todo en términos de números. Para ser un buen ingeniero, científico o lo que sea, lo importante es tener puntos de comparación. Veamos cuánto ocupa en volumen:

2.068×10⁷⁵ eyaculaciones(4.55mL/1 eyaculación) = 9.41×10⁷⁵ mL de semen.

¿Y eso cuánto espacio ocupa?, vamos a convertir esto a litros y metros cúbicos (que son lo que más usamos la gente de bien):

9.41×10⁷⁵ mL (1Litro/1000mL) = 9.41×10⁷² L.

9.41×10⁷⁵ mL (1Litro/1000mL)(1m³/1000litros) = 9.41×10⁶⁹ m³

El problema con estos números, es que igual no nos dicen nada medianamente “imaginable”, por suerte hay algunos datos que conocemos y que podemos usar como referencia…

Si consideramos el volumen de la tierra: 1.08321×10¹² km³

1.08321×10¹² km³(1×10⁹m³/1km³) = 1.08321×10¹⁹ m³ = 1 planeta tierra

Ahora sólo dividimos los metros cúbicos de semen y el volumen en metros cúbicos de la tierra:

9.41×10⁶⁹/1.0832×10¹² = Algo muy grande…

¿Y con el sol?

1.4123×10¹⁸km³(1×10⁹m³/1km³) = 1.4123×10²⁷ m³ = 1 sol.

Dividimos:

9.41×10⁶⁹ m³/1.4123×10²⁷ = 6.66×10⁴² soles (estrellas).

Oh my fucking god… Pero bueno, el sol es una estrella, ¿cuántas estrellas hay en esta galaxia?, se estima que el total deben ser unas 400000000000, o sea, 4×10¹¹.

Veamos cuántas estrellas de semen hemos conseguido:

6.66×10⁴² estrellas(1 vía láctea/4×10¹¹ estrellas) = 1.66×10³¹ vías lácteas.

Y vaya ironía, el nombre queda perfecto (si sabes a lo que me refiero…).

Cualquier puritano te dirá que las estrellas tienen distintos tamaños, y tienen la razón, pero aún yéndonos a pequeñas (como en el caso del sol), los números no dejan de ser aproximados, y claro, exorbitantes.

También los del área de la salud te dirán que el número de masturbaciones es imposible de alcanzar. Están en lo correcto. Además de que para alcanzar el conteo de espermatozoides debes considerar todo el proceso de espermatogénesis, que según la OMS, puede llegar a alcanzar los 72 días en los casos más prolongados.

En fin, me divertí mucho siendo le mejor. Pero esta conclusión y desarrollo nos lleva a una pregunta fundamental de la química que puede hacer sentir pendejo hasta al más vivo y más experimentado:

Si se supone que un espermatozoide está compuesto de millones de átomos, y asumimos que realmente podamos eyacular todo eso independientemente del tiempo, ¿no estaría mal el conteo aproximado de átomos totales en el universo?, digo, al final del día vas a tener tantos espermatozoides como átomos en el universo, y estos espermatozoides a su vez compuestos de miles de millones de átomos…

¿De dónde salieron estos átomos?, ¿dónde quedó la bolita?, piénsalo bien, me cuentas a qué conclusión llegaste.

El factor G de la inteligencia VS El factor P.


Hace  rato que no escribo en el blog porque he andado muy ocupado aprendiendo los oscuros caminos que había dejado pendientes en Java y que no eran otra cosa que un reflejo de mi debilidad intelectual, sin embargo, me he tomado este descanso de unas horas para leer algo que no sea código y de pasada poner algo en este (casi) abandonado lugar.

Como bien sabrán, yo soy una verga para todo, entre mis lecturas de adolescente con ligeros aires de superioridad ─ahora fuertes tornados─, recuerdo haber revisado el trabajo de Spearman y su teoría del factor G de la inteligencia. No voy a entrar en detalles, para eso ustedes tienen google y Wikipedia, si quieren algo más académico visiten JSTOR y busquen «General Intelligence, Objectively Determined and Measured».

Este trabajo me resultó interesante porque engloba varias cosas que una medida de IQ normal no hace: la inteligencia verbal, la oral, lógico-espacial, etcétera. Esto sin irnos a lo homosexual como la teoría de Gardner, ¡ojo!, vamos a desviarnos un momento del tema para tirarle mierda a los defensores de Gardner:

No hay argumento más pendejo y más usado por la raza que no la arma para sumar, que decir que no todo es lógica y matemáticas cuando también importa lo mucho que derramas lágrimas con el buen café o lo mucho que te gusta abrazar perros. Me cagan es tipo de personas, no tolero que agarren una teoría que le otorgue demasiados puntos a las emociones y la defiendan con todo para sentirse menos pendejos, pero en fin, gente, cosas de gente, ¿qué podríamos esperar de la puta gente?, volvamos… Gente.

Lo interesante de estas teorías es el intento del humano de medir algo tan complejo como la inteligencia, ¿por qué medimos la inteligencia cuando es más fácil medir la ausencia de la misma?, yo, como todo buen teórico de las redes sociales, he desarrollado mi teoría del factor P y el cómo identificar a los pendejos en Facebook en este pleno 2019, y, dado que me estás leyendo, hoy vas a ser premiado con el privilegio de notar estos signos y evitar a esa puta gentuza que lo único que hará es pegarte lo pendejo (porque es contagioso).

Intentaré ser lo más conciso que pueda, porque tampoco quiero que mi descanso dure más de dos horas, en fin, veamos lo que se fragua en esta hermosa mente:

1.- Todo el puto día se la pasan compartiendo memes o viendo memes: Sí, es cierto, es bueno divertirse y no dudo que haya un millón de artículos sobre lo mucho que te crece la verga si te ríes N veces al día, pero, consumir comedia en su formato más pendejo y lacónico o pasar horas y horas en grupos de haters elitistas que creen poseer el monopolio del «buen humor»… No es lo más sano. Si quieres divertirte con humor que te enriquezca al mismo tiempo que te hace reír, allí tienes toda la comedia absurda de los Monty Python o los libros/películas de Woody Allen.

2.- Todo el día se la pasan hablando de política: Que si el presidente habla lento, que si el presidente está muy chaparro, que si el presidente se cagó en una conferencia de prensa. A menos que tu solución sea política, tus críticas quedan sobrando. No faltará el típico «listo» que venga a decirme sobre la importancia de la concientización, y lo apruebo, pero para todo hay maneras, tú no estás haciendo concientización, estás aburrido y el poco tiempo que tienes lo estás usando para criticar la política, no para proponer un cambio, so… Pendejo.

3.- El aborto: Todo el puto día hablando del aborto, todo el día compartiendo imágenes del  aborto, todo el día haciendo debates a los que nadie le interesan, todo el día creyendo que los likes que recibe su puta postura nimia cambian el mundo. No, eso no pasa amiga. Que si es violación, calentura o demás, no, no cambia nada. Andar peleando todo el día no es cambiar la situación, andar peleando todo el día es hacer un AMBIENTE TÓXICO entorno a un tema que por sí solo ya es TÓXICO. Hablar del derecho a la vida o la muerte es algo delicado, no eres tan inteligente, no eres tan sabio, no eres nada, cállese el hocico y pase a otra cosa que lo enriquezca de verdad.

4.- El pu#”&!/ feminismo de mie#%#”&: ¿Necesitamos más detalles?, ya no se trata de concientización, sino de ver quien anda más en el chisme, quién comparte más imágenes, quién tiene la postura más radical. Hasta que usted no tenga la inteligencia para construir una opinión, no diga nada, no debata con nadie, no comparta nada esperando que un contra no vaya a llegar a cagarle su publicación. No se exponga, ¿es feminista?, chingón, demuéstrelo dejando de matar, violar y discriminar, no haciéndola de pedo en Facebook por cualquier mamada, por eso no avanza ese pinche seudo movimiento. Los «y las» feministas mataron y/o radicalizaron el movimiento.  Ahora es pura basura, aléjese de ese tema y agarre un libro de… no sé, cocina tailandesa.

5.- Facebook watch: De los creadores de «me maman los vídeos del Dross porque son tan instructivos y me enseñan a navegar en la “dip” web», llega el «me metí a Facebook watch un rato y  cuando me di cuenta ya había perdido un año de mi vida». Una de las mejores cosas de que mi youtube sea tan virgen y especializado, es que estoy suscrito a cosas que me sirven de algo, watch todavía está en desarrollo y si por accidente en el scroll me sale un vídeo de un negro enseñándome la verga, sé con seguridad que toda la semana veré negros enseñándome la verga. No entres a esa mierda hasta que la terminen de desarrollar, todo el tiempo invertido es tiempo perdido, todavía no hay comunidades que valgan la pena seguir, o más bien: Las comunidades interesantes de youtube todavía no migran a watch. Dale tiempo, no pases horas viendo vídeos pendejos que no te van a aportar nada.

Solo cinco elementos integradores de mi factor P que engloba unos 15, sin embargo, los que cumplen con 5/5 ten por seguro que son unos pendejazos que no vale la pena tener agregados en lo más mínimo, no te enseñan nada, no aportan nada y son el tipo de personas que en Facebook son bravos para comunicar, pero sácalos de su zona de confort y hasta tartamudos son los puñeteros pendejos.

Me dan un chingo de asco, demasiado, pero bueno, ese soy yo, soy «espacialito» para las amistades, no me trago a cualquier persona por más buena onda que sea, incluso las rechazo si solo vienen a ofrecerme sexo, tú dirás hasta donde llega mi enfermedad mental.

En fin, ya me voy, escribí esto solo para no perder la práctica, resulta que mis dedos ya se están acostumbrando a manejar más palabras en inglés que en español, lo cual quiero decir que me enorgullece bastante…

System.out.print(“#PeaceOut”);

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Hombre estúpido y hombre sabio

Los antiguos griegos veneraban el deporte, la fuerza y el vigor de la juventud. Querían ver a todos sus jóvenes convertidos en pequeños Atlas. Es una formidable postura, fomenta el ejercicio y la salud que tiene arraigada dicha actividad física. Incluso podríamos considerar a esta idea como «visionaria» si se tienen en consideración los conocimientos médicos de la época.

Pero así como ser un hombre fuerte y hábil con las armas era algo respetado, mucho más lo era ser un sabio o aspirar a serlo. El milagro griego —incluyendo sofistas y filósofos— tenía arraigado un fuerte espíritu por la búsqueda del conocimiento, tanto del entendimiento humano como un «ser», como el entendimiento del mundo que nos rodea. El humano en la sociedad debía aspirar a desempeñarse bien en ambos bandos: El intelectual y el físico.

Entender la naturaleza fue una de las principales corrientes de pensamiento presocrático, por otra parte, la corriente socrática se enfocaba más en el entendimiento del hombre en este mundo, su posición, su comportamiento y todos los matices morales inherentes a la condición humana.

Aspirar a sabio era leer, estudiar, aprender de los mayores y maestros; y nunca, bajo ninguna circunstancia, dejar de cuestionarse. Aquellos hombres cuyas ideas sobresalían por encima del vulgo eran respetados, los conocimientos científicos eran elogiados, cada sabio u hombre inteligente tenía su posición en la sociedad. Los hombres que enseñaban a los demás eran vanagloriados,  sus conocimientos no eran menospreciados y nunca hubo la «filosofía» —si es que así se le puede llamar— de motivar la ignorancia o aplaudir un espíritu que no buscase innovarse a sí mismo.

Entonces mi pregunta es: ¿En qué parte de la historia la cagamos tanto para que el presente esté tan jodido?

En la actualidad un hombre inteligente se tiene que esconder. Mientras las personas elogian a los grandes deportistas y sus músculos, ser más inteligente puede hacer que te cuelguen en la plaza pública solo por el hecho de pensar diferente.

La sociedad no tolera que alguien sepa más, y mucho menos que enseñe lo que sabe. Porque claro, si dices lo que  sabes o intentas educar, entonces no eres un maestro, eres un pretencioso arrogante que debe ser erradicado antes de que siembre más mal o enseñe a otra persona las mismas manías.

Las personas miran a los deportistas y se ven allí: les gustaría ser igual de grandes y fuertes. Correr a grandes velocidades, atrapar un balón y hacer la anotación que le otorga a su equipo el triunfo. Salir a los vestidores y bañarse en una botella de champán mientras una porrista les deja brillando el rabo. Eso es lo que sueñan, todos aman a los deportistas, pero… el papel del hombre inteligente o sabio ya no tiene lugar en pleno siglo XXI.

Nadie quiere a las personas que enseñan, en esta sociedad saber menos que otra persona o ser menos inteligente, se considera un crimen. Las personas que saben menos tienen miedo de verse como «retrasados mentales», así que antes de aceptar la condición de ignorancia y hacer algo al respecto, prefieren amedrentar a los inteligentes o a los sabios, condenándolos y haciéndoles sentir culpa de ser diferentes y de decir lo que piensan.

Mientras todos acarician los músculos del deportista y le aplauden sus logros, los inteligentes y sabios tienen que vérselas para lidiar con toda las barreras que impone la misma sociedad, y claro, intentar destruir esas barreras sin ofender a nadie en el camino. Porque entre más inteligencia poseas, más daño hacen las palabras y más penitencia reciben quienes las profieren.

Las personas más inteligentes o más sabias no deberían estar calladas, no deberían estar escondiéndose en la sombra de los ignorantes o de los musculosos. No deberían estar todos y cada uno de sus días pensando en lo que van a decir por miedo a morir o ser estigmatizados por las pugnas sociales de los que prefieren al deportista que al hombre intelectual del siglo XXI.

No es justo y no llevará a la humanidad a ningún lado si seguimos haciendo que las personas inteligentes se sientan acosadas y en peligro.

No sé en qué momento de la historia hicimos que ser más inteligente sea un tipo de discapacidad mental y que ser un estúpido sea algo digno de elogios.

Pero bueno, esto solo es un pensamiento de alguien que no es nada ni nadie, de esos efímeros atisbos de luz que vienen en un segundo y escriben otro.