Todo lo que no es el amor.

Nunca escribo nada del amor en este blog, porque el amor es algo que sólo conocen las madres y los más sabios, y pues yo no soy madre ni sabio. A pesar de ello lo haré, lo haré mientras cargo en mis brazos un muñeco y me pinto la barba de blanco, fingiré que soy madre y al final me convenceré a mí mismo de que hay algo de verdad en mis palabras, aunque las voces que llevo dentro me digan todo lo contrario, me mentiré, y aunque sea una de las pocas mentiras que me cuento, la misma tendrá más verdad que vidas enteras que conozco.

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He tenido la oportunidad de en más de una ocasión creer saber lo que es el amor, pero al igual que la mayoría, también he estado equivocado. La diferencia entre la mayoría y yo, es que el resto no puede aceptar el hecho de que no hay amor en sus vidas,  y de que aquello que llaman «amor» sólo es el intento de alcanzar algo, si bien no inalcanzable, sí demasiado elevado.

El error está en buscar todo lo que nos han enseñado que es el amor, porque el amor es muchas cosas según la cultura popular, tenemos listas interminables de insulsas definiciones y contextos que alguien en algún punto de la historia se sacó del culo y las agregó de la forma más tirana y arbitraria que pudo, por lo mismo es tan difícil de alcanzar, es tan amplia su definición que prácticamente cualquier cosa que hagas encaja en su definición. ¿Te gusta mucho la nieve?, bien por ti, ahora amas la nieve, felicidades por estar enamorado.

Pasamos tanto tiempo intentando cumplir con la definición de amor que olvidamos por completo su desmesura. Y es que, si te digo que en el final de una escalera interminable en dirección al cielo está el amor, no lo dudarás dos veces, iniciarás el viaje e ignorarás por completo la parte de «interminable», serás uno de los tantos que se atreven a desafiar el infinito.

En el final de tu vida cuando te percates que no llegaste ni a la mitad de la escalera intentarás buscar a los culpables, intentarás recordar quién fue aquella persona que te dijo que debías llegar al final de la escalera aún a sabiendas de su enormidad, te sentarás y meditarás tus decisiones, entonces caerás en cuenta que gastaste una vida alcanzado esa altura y que ya no hay una vida para un viaje de regreso. Pensarás: «Bueno, al final no fue una vida tan mala, supongo que siempre tuve amor». Y listo, pasarás tus últimos años intentando enseñar a los demás todo aquello que tú inventaste como definición de amor, sólo estarás construyendo más escalones en las escaleras de los demás.

La escalera del amor es infinita o al menos solo pocos pueden llegar al final de ella, ¿sabes qué escalera si es pequeña y fácil de subir?, aquella que te enseña todo lo que no es amor.

No es amor esperar un «gracias» para hacer las cosas.
No es amor esperar un hola sin saber que existe un adiós.
No es amor esperar que todo esté bien, porque aquél que no puede afrontar la realidad de que existen problemas muy difícilmente podrá saber lo que es el amor.
No es amor creer que sólo se debe ser feliz, porque aquél que cree que todo es felicidad será hipócrita el día que no sea así, sólo para hacer creer a los demás que realmente es feliz.
No es amor la deshonestidad.
No es amor las palabras que se quedan guardadas.
No es amor todo aquello que no es transparencia.
No es amor todo aquello que no es paciencia.
No es amor aquellas despectivas miradas.
No es amor la venganza.
No es amor el reclamo.
No es amor decir te amo.
No es amor la desconfianza.

Hay más cosas que no son amor que las que realmente lo son, a pesar de ello es más fácil subir la escalera de todo aquello que no lo es. Más alcanzable, más humana, y es que, a veces el amor pareciese no ser para humanos pero seguimos mintiéndonos con aquello de que pertenece a nosotros, de que tiene dueño.

No tengo un carajo de idea de lo que es el amor, pero seguro tengo una idea un poco más clara de todo aquello que no lo es.

He aprendido de que no se trata de intentar subir una escalera u otra, cada quien hace con su vida lo que le venga en gana, lo importante es no mentirte a ti mismo sobre cual escalera estás subiendo si decidiste hacerlo, porque vas por allí diciéndole a las personas que «las amas» y de la nada una de las más pequeñas palabras se convierte en la más grande de todas las mentiras.

Si te pudiese dejar sólo algo de aquello que creo que no es el amor… Sería que el amor no es medianía, el amor no está hecho para el promedio. Porque si el amor fuera algo tan sencillo todos amarían. Si eso fuera cierto no habría guerra, no habría hambre, no habría niños llorando por la ausencia de su padre, no habría niños llorando los golpes de su abuelo, no habría mujeres llorando la infidelidad, no habría madres suicidándose 10 horas en el trabajo, no habría toda la mierda que todos vivimos allá afuera todos los días… No habría existido yo.

Siéntete bien, siéntete feliz al saber que es más la vida que nace del desamor que aquella que nace del amor, tal vez suene jodido pero así es esto que han formado aquellos que alguna vez se atrevieron a definir lo que es el amor, porque sinceramente… El amor es una mierda, no sé que necesidad de buscarlo.

#PeaceOut.

efra-pekef

Crítica: ¿Cómo ser un católico/ateo no imbécil?

Dios, aquél ser omnipresente, omnipotente y omnívoro, llora todos los días pues es testigo de que sus hijos en la tierra la están cagando. Maldito sea el día en que Dios pensó que era buena idea inventar las redes sociales para seres de naturaleza completamente asocial.

Yo no soy ateo, de hecho soy católico, es cierto, estoy más excomulgado de la iglesia que cualquier sacerdote pederasta, pero en mi caso ha sido por hablar de más, no por creer que dar un beso de lengua a un niño de siete años es un placer que Dios nos ha dado por «alguna razón divina» y claro: Injustificable.

Aunque apenas a estos dos párrafos de texto ya pareciese que he lanzado una que otra blasfemia, déjame decirte que no es así, al contrario, hoy no vengo a atacar a Dios, claro que no, de hecho vengo a defender a Dios, yo siempre he sido amigo de Dios, él siempre me ha defendido de mis tendencias auto destructivas, ¿cómo podría yo atacar a ese ser casi divino?

Alguien necesita orar un poco más y decirle a Dios que le de una actualizada a su biblia y que agregue un capítulo sobre el catolicismo y las redes sociales, ¿Sabes qué es peor que un pendejo que mal interpreta las enseñanzas de la biblia?, fácil: Un pendejo que pregona sus mal interpretaciones en las redes sociales.

Yo no voy a aludir a las típicas falacias de un ateo a decirte las contradicciones que existen en el texto bíblico, tampoco abusaré del carácter no unívoco de una que otra palabra que aparece allí, y mucho menos atacaré a la mujer escondiéndome detrás de un: «Es que la biblia dice que menstrúan por putas y que deben lavar los platos porque vienen de mi costilla, ¡paga el pecado original con cólicos, maldita perra!», no, yo no soy así, de hecho, a pesar de ser estudiante de ciencias, no voy a discutir el significado y bases de la fe con algún argumento pendejo que cualquier fanático de Richard Dawkins podría sacar de la wikipedia, así de comprometido estoy con este texto, vengo completamente desarmado y agitando una bandera blanca, para que al menos (antes de mandarme a la mierda por insultarte) te des cuenta que partí de una base completamente pacífica y que a pesar de ello vas a salir insultado, no porque yo quiera insultarte, sino porque eres imbécil, y tu naturaleza será mal interpretar mis palabras así como mal interpretas la biblia, ¿qué podemos hacer?, pues nada, simplemente disfrutar del viaje.

En la vida hay muchas cosas contagiosas: La tuberculosis, la gripe, el herpes, etc. Pero si algo nos ha demostrado la vida es que el ser bueno o ser malo no es algo contagioso, de ser así alguno de los dos bandos ya habría ganado, lo que me hace preguntarme: ¿Por qué tienes la necesidad casi patológica de demostrar a la sociedad que eres «bueno»?, dice una frase famosa aquí en México (y posiblemente en todo el mundo): «Cae primero un hablador que un cojo».
Y no lo dudo, de hecho si vas por allí pregonando y presumiendo lo bueno que eres no tardará mucho tiempo para que tu hipocresía saque a relucir lo realmente hijo de puta que eres, nadie queda eximido de los dones del tiempo de poner a cada quien en su lugar.

Para hacer cosas buenas sólo se necesita una cosa: Ganas de hacerlas.

Así sin más, ¿quieres darle de comer a un perro de la calle?, adelante, es más si quieres puedes hasta coger con él, no me importa, lo que sí me importa es que tengas una necesidad de presumir al mundo a través de las redes sociales lo excelente persona que eres, mi niño, mi niña, esas son pendejadas. Querer ganar una embarrada de aprobación social a través de una acción de esa índole es un acto completamente hipócrita, es un medio (bueno) para un fin completamente retorcido y ególatra.

Pasa lo mismo con la religión, ¿Crees que está bien que te la pases publicando lo mucho que amas a Dios y lo mucho que «está de tu lado»?, no sé en que momento te distrajiste, pero en los primeros capítulos Dios dice algo como: «Soy la puta hostia, voy a crear un universo y voy a tener el poder de LEER MENTES, así sin más, por mis puros huevos», es una de las cosas bonitas que tiene Dios, no importa en que parte del mundo estés, Dios sabe sí crees o no crees en él, no hace falta que te la pases pregonando que lo haces.

Cuando publicas que «amas a Dios» no lo haces para que Dios lo sepa, Dios ya lo sabe, y posiblemente le importa una mierda, porque él sabe que tu publicación es para llamar la atención de tus amiguitos, Dios sabe que estás haciendo eso para que la sociedad te vea como una persona «buena» a pesar de la fama que te cargas por ser un completo hijo/hija de puta.

¿Te gusta ir a la iglesia?, genial, a mí me gusta masturbarme con pornografía de enanos, la diferencia es que yo no me paso publicando en facebook fotos de enanos, tú, por otra parte…

La mejor forma de que seas alguien respetable es que te reserves tu fanatismo en una red social, que sabemos de sobra está repleta de seres completamente predispuestos a atacarte, ser un creyente «rebelde» no te volverá uno inteligente, yo respeto con demasía a los creyentes inteligentes, una chica católica inteligente es sexy, te dan más ganas de coger con ella (eso sí ya es blasfemo), pero una fanática estúpida y sin un mínimo sentido de la realidad es algo, pues no muy atractivo.

Si quieres hablar seriamente de tu religión, de la fe, no sé, iniciar un debate o una cosa así, pues es completamente bienvenido, digo, es un mejor uso a facebook que simplemente publicar tus estados pendejos de lo mucho que te gusta ir a la iglesia, de lo mucho que Dios está de tu lado, a nadie le importa eso, no seas un pendejo/a.

«Pe-pe-pero Efraín, ¿y los ateos qué?, ellos empiezan todos los problemas, no respetan nada».

Es cierto, la moda esa de: «Soy un ser inteligente, superior, y que despertó de esta maldita realidad llena de borregos, carajos, soy A T E O» llegó para quedarse.
Es algo que no podemos cambiar, al igual que tú mi estimado católico fanboy, también hay una porción llena de gente esperando cualquier momento del día para compartir una imagen donde dice que el hecho de ser ateo lo hace más inteligente, una imagen que dice que no dar diezmo ha hecho que su IQ aumentara 100 puntos en 3 meses, no te preocupes, son igual de hipócritas y ególatras que tú, compartir una frase de un humor ácido y ateo de un escritor que nunca has leído no te convierte en esa persona, mucho menos te convierte en un ser igual de inteligente que dicho escritor, sólo te convierte en un esnob, un hipócrita, y claro: Un completo pendejo.

Creo que ya se ha hablado mucho sobre que la postura atea radical es igual de mal vista que el católico que intenta caer bien a todos. Amigo ateo, compartir una imagen atea llena de sarcasmo y con un chingo de razonamiento intentando, no sé, realmente no sé que pretendes, ¿destruir la religión?, ¿quemar el Vaticano?, ¿crucificar al papa?, yo no sé que es lo que hay detrás de esos (a mí parecer) nimios intentos de combatir algo tan trascendente e incomprensible como lo es la fe.

No importa cuánta lógica, razonamiento y/o método científico haya detrás de tu más elaborado argumento, ninguno puede desarmar a algo que no requiere fundamento como la fe, a la simple necesidad humana de darle un sentido a la vida, entonces, ¿cuál es la necesidad de querer volver ateos a todos?, nadie quiere pertenecer al club homosexual de ateos que se la pasan viendo los siete vídeos de Dross más abrumadores, terroríficos y espeluznantemente llenos de razón y fundamento científico, créeme, nadie.
Nadie quiere tener «like» a páginas pendejas como «ateísmo brillante» y todas esas mierdas poser que presumes a tus amigos para que piensen que eres inteligente, incluso cuando de pendejo no te bajamos.

El secreto en ser alguien inteligente, ya sea del bando católico o ateo, es muy simple, no gastes tu maldito tiempo presumiendo lo que eres o lo que no eres, presumiendo lo que sabes o no sabes, deja que cada quien haga con su puta vida lo que le de su gana, no busques tener aceptación de una sociedad que ya sabemos que nunca dará aceptación a nada, y sobre todo: No impongas tus putos dogmas y directrices para vivir una vida (que créeme) nadie tiene puta idea de como carajos se debe vivir.

Intercambia todo el tiempo que pasas siendo un puto esnob en desarrollar tus ideas, tus argumentos, ampliar tu forma de pensar, y claro: Leyendo mi blog, sólo mi blog os hará libres, bola de pendejos.

P.S.
Ya me tienen hasta la verga con su spam católico de semana santa, ya, por favor, ya…Los amo mucho, ¿por qué me lastiman tanto?, ¿por qué nadie publica cosas divertidas?, ¿POR QUÉ QUIEREN QUE ME SUICIDE?, ME LES VOY A MORIR, CULEROS, ME LES VOY A MORIR.

[Off-Topic] Antónimo.

Bla bla bla, un texto que escribí para un evento de mi facultad, los quiero.

Antónimo.

Qué onda chiquitita, mija, mi nalguita, mijatl, mi jamón, hoy te escribo esta carta de amor para aclarar tus dudas de una vez por todas, además, comentaste que yo nunca era romántico, me dijiste que querías que te escribiera algo, me pediste que fuera como los demás, me exigiste que fuera como los novios de tus amigas que dicen saber escribir poesía, me contaste que el novio de tu prima le dedicaba poemas de Benedetti, Lorca y Neruda, maldito galán hijo de puta.

Hoy con esta carta de amor quiero reparar todos nuestros problemas, y a su vez, compensar todas las pendejadas que te aseguro en un futuro haré y te diré, vaya, en pocas palabras:
Hoy te toca mija, hoy te toca ser feliz.

Déjame inicio estos versos diciéndote que me caga verte llorar, te lo digo directo, al chile. No te digo que no estés en tu derecho de hacerlo, claro que lo estás. Pero sin mamar, cada vez que te veo llorar me dan ganas de soltarte unos chingazos para que en verdad tengas una razón de hacerlo.
Me caga por la sencilla razón de que yo soy el que siempre peca de pendejo, el que tiene la culpa, el que arruina todo, aquél que lo poco que hace, lo hace mal. Yo no escogí ser un hijo de la chingada, fue la chingada la que me escogió a mí.

No sé precisamente que fue lo que hice o dije, hago tantas pendejadas que ya no sé distinguir entre lo que está bien y lo que está mal, por ello, te hago a continuación un romántico recuento de los hechos:

Tal vez estás triste por el otro día que me contaste que no pudiste ir al circo y ver a los payasos que tanto te hacen reír, de hecho, una de las razones por la cual estamos juntos es porque me dijiste que yo te hago reír, ¿Quién iba a saber que no te reirías cuando te enseñé mi verga maquillada de payaso?, o sea, ¿Cómo iba yo a saber que me dirías que era un maldito enfermo?, yo juraría que vendrías a mis brazos y me dirías: ¡Te amo!, eres el mejor.

Tal vez estás triste por la broma que te hice el otro día, aquella dónde por alguna razón pensé que sería divertido secuestrar a tu gato, ¿Quién iba a pensar que en verdad creerías que había gente que secuestraba gatos?, en sí, ¿Quién iba a pensar que empeñarías tu laptop para conseguir los ocho mil pesos de rescate?, de hecho amor, créeme que yo estoy tan sorprendido como tú, ¿Cuántas posibilidades había de que escogiendo veinte números al azar le atinaría precisamente a una cuenta de banco?, sólo Dios sabe dónde terminó tu dinero, pero lo importante es que recuperaste al gato, por la laptop no te preocupes, ya llevo meses ahorrando para comprarte una nueva, y deja tú, con más RAM, para que veas que yo no me ando con chingaderas, y que cuando la cago, lo reparo.

Tal vez me pides que escriba para compensar aquél día en el que me pediste que te acompañara a comprar ropa y en los probadores te dije que ése vestido que te pusiste te hacía ver gorda, ¿Cómo iba a saber yo que esperabas que te mintiera si lo que más te gusta de mí es la honestidad?, no sé porque te acomplejas, ¡No cualquiera se hubiese comido treinta tamales aquella nochebuena!, ¡Eres la mamada!, hoy tus kilos de más son cicatrices de guerra, un monumento a tu proeza gastronómica.

Probablemente estés enojada por aquel día que creí sería divertido fingir mi muerte, yo no tengo toda la culpa, ¡Tus amigas también fueron cómplices!, he de admitir que no sé cuándo detenerme, incluso después de que cambiaras tu foto de perfil en Facebook por un moño negro, aún después de que hicieras una publicación llorando mi muerte, y a pesar del obituario que pusieron en el periódico, simplemente no pude detenerme. Siempre has tenido miedo a los fantasmas y esas cosas, pensé que si me aparecía en tu escuela a plena luz del día podría no ser apropiado, Dios no quiera que vayas a pensar que tu escuela está embrujada, ¿Cómo iba yo a saber que tocar por tu ventana en medio de la noche era la peor idea?, ¡Yo creí que ibas a llorar de la felicidad al saber que seguía vivo!, ¿Cómo iba yo a saber que desde ese entonces desarrollarías un tic nervioso?, he de admitir que ahora ese tic es uno de tus defectos que tanto me encantan, siempre sonrío cuando inconscientemente me guiñas el ojo.

Quizás estás triste por lo de Jorgito, tu tortuga, tú me pediste que le echara cloro a la pecera, o sea, de dónde yo vengo ¡El cloro y el cloralex son la misma chingadera!, ¿Cómo iba yo a saber que se iba a quedar ciega?, ¡Nunca he tenido una puta tortuga!, es cruel, lo admito, no me enorgullezco, pero siempre que estoy en la sala de tu casa, no hay nada que me cause más risa que ver a Jorgito darse de golpes contra la pared de la pecera.

Tal vez me odias por aquel día que mientras cogíamos tuvimos que deteneros por el shock anafiláctico que estabas teniendo, tú me dijiste que eras alérgica a las fresas, no a los condones sabor fresa, es diferente, ¿Cómo iba yo a saber que el condón era de fresa?, ¿Quién se pone a escoger sabores a la hora de comprar condones?, por Dios, ¿Quién carajos se pone a leer la información nutrimental de los condones?, todos los días se aprende algo nuevo, desde entonces compro sabor plátano, si lo piensas a fondo los de plátano son algo irónico, un divertido juego de palabras.

Tal vez te haya incomodado aquella pequeña broma dónde escribí tu teléfono en los baños de hombres de la escuela, te juro que en todos mis años de vida nunca había conocido a una sola persona que se haya atrevido a llamar, sólo Dios sabe de dónde salieron esas doscientas llamadas perdidas, me he dado cuenta que este mundo está lleno de puro maldito enfermo.

Tal vez estás triste por aquella vez que por accidente envié mensajes sucios al teléfono de tu madre, no es mi culpa que ustedes se llamen igual, amor, créeme que esto le puede pasar a cualquiera, lo que más me sorprendió es que ella me siguiera el juego, ella, al igual que yo, tampoco sabe cuándo detenerse, Dios no quiera que algún día ella use esa foto de mi pene en mi contra.

. . .

Pero, ¿Sabes?, a pesar de que tardé en quitarme el maquillaje de la verga 4 días, a pesar de todo el dinero que ahora gastamos en el medicamento para el estrés postraumático que sufre tu gato, a pesar del dinero que me falta para terminar de comprar tu computadora, a pesar de los dos mil pesos que se fueron a la basura cuando agachándote rompiste el vestido, a pesar de que el especialista nos dijo que serían años de terapia para quitarte ése tic nervioso, a pesar de que nos estafaron con el pez lazarillo que le compramos a Jorgito, a pesar de la mentira que le inventamos a tus padres para justificar el hecho de que estuvieras internada una semana en el hospital por comer fresas con crema, a pesar de que tuvimos que comprarle un nuevo número a tu celular, a pesar de que tu madre y yo ya no nos podemos mirar a los ojos, a pesar del dolor, las lágrimas y las decepciones, a pesar de todo: Sigues conmigo.

Es el estar conmigo lo que me dice que aún estoy lejos de cometer actos tan burdos como para que lo dejes de estar, es nuestra historia lo que me dice que no estás triste por mis actos o por lo que digo. Déjame decirte mujer, que el amor cuando es puro siempre se reduce a esto, no a malas imitaciones de Montescos o Capuletos, el amor son errores y decepciones, el amor es todo excepto aquello que las historias y películas te cuentan como cierto, el amor lo aguanta todo, porque la única virtud que con seguridad te puedo decir goza el amor, es la de ser estoico.
Es en este momento que caigo en cuenta que si algo te sobra mujer, es estoicismo, por eso hoy te hago este tributo, un homenaje a tu amor verdadero. Lo hago porque sé que el hecho de que sigas conmigo es porque sabes todo lo que soy y todo lo que represento, más allá de todas mis malas palabras, más allá de mis burdos actos y pocos talentos. Sé que sabes, que el estereotipo que proyecto, es el antónimo de todo lo que llevo dentro.

Hoy, en este, tu homenaje, te diré lo que es ser realmente yo:

Ser realmente yo, es no querer abrir la boca después de besarnos para así conservar dentro de mí, hasta la más mínima fracción del rastro de tu aliento.
O es el saber que en tu presencia, cualquier eternidad es sólo un momento.

Ser realmente yo, es tener grabado tu nombre en mi alma como el más solemne tributo a lo bello.
Y es saber qué haces parecer a la más grande alteza, sólo un plebeyo.
Es apostar de diez a uno, de cien a uno, ¡E incluso de mil a uno! aun a sabiendas de perderlo todo, ya que no existe un todo que no seas tú.
O el escribir con el miedo de hacer arder el papel siempre que el tema eres tú.

Ser realmente yo, es saber que sólo uno de tus besos podría pagar la deuda externa.
O el que tus ojos vuelvan anarquía la paz que dentro de mí, siempre gobierna.
Es sacar de mi sopa de letras aquellas que no forman tu nombre.
Y el hacer que todas las palabras del diccionario sean tu nombre.

Ser realmente yo, es decirte que ya no existe nube que no dibuje tu figura.
Y que en cualquier guerra, ser tu aliado siempre es victoria segura.
Es saber que eres la respuesta a toda la duda.
O el hacer que toda canción, si no es tu voz, me sea muda.
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Al fin de cuentas mujer, ser realmente yo es vivir confinado al suplicio de no poder decirte y demostrarte a diario todo lo que llevo dentro, a cada instante y en cada momento, ser realmente yo, es ser el antónimo de todo lo que a ti y a esta sociedad siempre les demuestro.

Pero a pesar de ello mujer, que nunca exista en ti el recelo,
que para mí, dónde terminan tus te quiero, nace el cielo.

Y aquí lo tenéis en vídeo del evento.