Querido diario: Mi patio se está llenando de aliens.

Hace unos días publiqué en mi instagram una foto muy chingona (sí, tengo instagram, y está bien chingón, ¿por qué no me estás siguiendo?, subo fotos de mis perros). En dicha foto se ve un insecto que parecía una avispa negra y que la capté en el momento en que asesinó a una abeja y se la empezó a comer frente a mí sin ningún tipo de conmiseración, ni por la abeja ni por mi presencia.

En su momento no me preocupé, «vaya, que bonita y salvaje es la naturaleza, maravilloso, oremos» (fue lo que pensé). Sin embargo, me he empezado a preocupar pues cada vez que salgo al patio me empiezo a encontrar de nuevo con estos animales, y a su vez, veo como disminuye la población de abejas.

A las abejas no les tengo miedo, son buenos animales que se dedican a generar miel y polinizar nuestros árboles, si no tuviera abejas lo tendría que hacer yo con la boca, y dado que llevo mucho tiempo sin darle una mamada a mis árboles, estoy plenamente agradecido con las abejas y celebro con júbilo su existencia.

Tener este tipo de depredadores en mi casa me pone de mal humor y me colma de preocupaciones este corazón lego en temas de entomología (la rama de la biología que estudia los insectos), ¿qué carajos es?, ¿qué quieren de mí y de mi patio?

A primera instancia podrás pensar: «Es obvio, quieren a las inocentes y muy trabajadoras abejas», pero ya casi no hay. Al menos ya no las veo con tanta frecuencia en mi patio, creo que acabaron con todas, ¿y ahora?, ¿qué quieren?, ¿qué esperan?

Podemos observar en la foto que dejo como evidencia el cómo esa mierda me está asechando a mí y a mis perros. No hace nada, no dice nada, simplemente observa. He visto el mismo comportamiento en otras de sus secuaces pero han volado ante mi presencia antes de que pudiera evidenciar sus oscuros planes en material fotográfico.

Al principio pensé que era una avispa, pero las avispas tienen un cuerpo muy característico. Este ser parece como si un chapulín hubiese cogido con una polilla, y eso me pone nervioso, porque la mayoría de los chapulines no poseen alas, las relaciones sexuales entre estas especies no tienen cabida en mi imaginación.

Observen bien el cuerpo: de la cintura (¿así se llama la parte de los insectos?) hacia abajo es un chapulín, hacia arriba es una polilla. No tiene aguijón, mata abejas con la boca y con sus poderosas «patas» delanteras, luego se las come lentamente, disfrutando su dolor y mi excesivo pánico.

He estado leyendo algunos días sobre las avispas, desde su forma, su cuerpo y varios catálogos donde las clasifican. No encontré a este ser, y creo que es debido a que… No es una puta avispa.

No tengo muchos biólogos en mis redes sociales, esto debido a que mi inteligencia siempre ha sido suficiente como para resolver cualquier problema de biología yo solo. Sin embargo, no he podido con este y estoy entrando en una crisis, ¿no será una especie nueva exclusiva de Chihuahua?

Tal vez la contaminación, el exceso de radiación UV y el arsénico del agua hayan influido para que esta especie se generara. Tal vez las explosiones de la fábrica de cemento, abrieron un hueco en la tierra y las liberó del encierro en el que estuvieron viviendo por millones de años. Tal vez compartieron la tierra con los dinosaurios, ¿quién sabe?

Como sea, este es un llamado. Por favor, etiqueten o ayuden a que yo pueda contactar con un profesional en la materia. Necesito saber cómo erradicar a esta especie de mi patio.

Primero fueron las abejas, pero luego seguirán mis colibríes. ¿Y después?, tal vez se coman a mis putos perros, tal vez después siga yo. No debemos subestimar el poder de la naturaleza.

Esto es una carta de auxilio, en caso de que la ayude no llegue a tiempo, quiero que sepan mi última confesión: Siempre los odie a todos, no porque sea una persona mala, sino porque son, evidentemente, menos inteligentes que yo.

Los quiero.

El día que perdí mi virginidad bucal.

 

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Me pusieron un puto paladar, y escribo esto con lágrimas en los ojos y muchas lágrimas en mi teclado. En mi mesa hay ¾ de hamburguesa doble con queso y mucha verdura, papas fritas y ya. Sólo me pude tomar el vaso de agua, todo lo demás está allí, esperando a alguien que en verdad lo pueda disfrutar.

Cuando estaba en secundaria practiqué mucho mi dicción, hablaba con un lápiz en la boca, practicaba oratoria e hice por mi propia cuenta un entrenamiento 10 veces más pesado que el que le ponen al duque de York en «The King’s Speech». Perfeccioné mi habla y cultivé por mi propia cuenta  un léxico medianamente pasable. ¿Pensaban que había nacido siendo una verga?, pues sí, pero provocarle una erección a la verga que soy fue  algo que yo tuve que hacer.

¿Ahora que tengo?, nada, me escucho hablar y sueno como un pendejo, muy parecido a ustedes cuando andan ebrios. Mi fonética anda por los suelos, y con ella mi autoestima.

Yo era 90% lo que salía de mi boca, ahora no tengo nada, ¡Nada!

Sigo escribiendo, ahora las teclas están más húmedas y mis dedos resbalan sobre el teclado, mis ojos no pueden ver nada debido a la turbidez que me provocan las lágrimas. No puedo ver lo que escribo, pero no importa, también sé escribir sin ver el teclado, otra de las tantas habilidades que me inculqué.

Mi dentista dijo que duraría mínimo tres meses con el aparato, lo que me hace pensar que son tres meses en los que no podré hablar, ¡tres!, acumulo mucha saliva pero tampoco puedo escupir, el movimiento de mi boca está mermado en todas las direcciones habidas y por haber.

Tengo hambre, nunca tengo hambre pero hoy curiosamente tengo hambre y no puedo comer. La hamburguesa llora, una vaca murió en alguna parte del planeta para convertirse en esa hamburguesa y no podrá ser consumida, su vida fue entregada para nutrir a la persona que cambiará al mundo, ese fue su objetivo como vaca… Ahora no podrá ni cumplir eso, una muerte en vano, me siento tan culpable, lloro más.

Mi dentista ha sido la mujer que más cosas me ha metido en la boca, eso me hace pensar lo nimia que ha sido mi sexualidad oral, eso me hace llorar más, pude haber vivido, pude haber dicho: «Métame lo que quiera, mis ex’s me han metido más cosas», pero no es cierto, sería una mentira, soy virgen, bueno, lo era. Ahora me han metido tantos aparatos que el inventario de una ferretería se queda corto si se comparase.

Lloro más, no sé exactamente qué cosas venden en una ferretería.

Mañana tengo una exposición de dos horas, donde para poder brillar y salir exitoso tendré que hacer gala de esa habilidad de parecer que sé de lo que hablo, ¿pero ahora?, ahora no, no puedo.

Estoy llorando, quiero suicidarme (otra vez), esto es mucho dolor, mucha incomodidad, mucho de todo. Sólo lo hago para que ella me ame, y ni así me hará caso.

Vengan todos a llorar conmigo, háganlo ahora que todavía me sobran lágrimas.

No, no lloren por mí, yo ya estaba muerto…

#RIP