Solo los pendejos creen en Dios: El opio del pueblo.

El famoso Karl Marx acuñó la frase: «La religión es el opio del pueblo». Los no creyentes siempre han atacado a los que tienen la religión como pan de cada día para hacer gala de su supuesta idiosincrasia superior de mierda.

Tal vez en otro siglo, la religión sí era un analgésico de la sociedad ante la podredumbre de las mierdas que se vivían, desde epidemias, hasta el simple hecho de que no existiera una puta cesárea, si el niño venía chueco… ya te chingaste, mejor empezar a rezar.

Los tiempos han cambiado mis estimados lectores, las páginas de este libro ya han pasado varios siglos y creo que acusar a la religión como el opio del pueblo o creer que una persona es pendeja por creer, en teoría, ya no debería estar en boga, ya no debería ser un argumento en contra de ninguna idea. Es una falacia muy grande creer que un creyente no tiene argumentos o creer que simplemente es ignorante por el hecho de creer en Dios.

Los creyentes por lo menos han leído la biblia y han discutido sobre su contenido, la exégesis de la misma es un ejercicio mental. En mi país, México, leer la biblia es leer más que el promedio de los mexicanos, un promedio que no alcanza siquiera la unidad leída al año.

¿Cómo un creyente puede ser «ignorante» cuando rebasa en demasía al promedio de lectura nacional?

Tampoco es un argumento menospreciar a la biblia, porque entonces mucho dice de ti, lo poco que dices tú del libro.

No mis estimados, el opio del pueblo ya no es la religión, el opio del pueblo eres tú mismo y tu falta de pensamiento crítico para escoger en que gastas el miserable tiempo de tu irrecuperable y muy remplazable vida.

Los  memes, el Facebook, twitter, netflix, youtube, todo eso es el verdadero opio. El dejarte mover el suelo por los vídeos morbosos del Dross sin fundamento científico alguno, alimentar el misticismo y arraigarte a dogmas sociales de pendejos, eso es el opio, eso es el cáncer.

Creer en cualquier bulo mediático sin cuestionarte lo mucho que se pasan por los huevos el código deontológico, no investigar… no leer.

Todavía vienes tú con el descaro de andar publicando noticias 24/7 de la situación sobre la gasolina en México, porque claro, tú no formas parte del montón. ¿Tus argumentos?, ¡claro!, es que tú eres más inteligente por no creer en Dios, por no estar anestesiado, ¿quieres cavar más hondo?, tal vez le siga el argumento de que tienes una carrera universitaria, según tú, en tu nimia concepción del significado «logro», allí, en ese oscuro y muy mediocre recoveco… Allí eso es un argumento.

¿No habíamos dicho que el error es estar arraigado a los dogmas sociales de mierda de los que no sabes deslindarte? Es lo mismo que tu crítica a la religión, creer que por tener estudios no formas parte de la congregación de gente pendeja, es un silogismo muy desviado.

No me digas eso Efraín, yo tengo una carrera, tal vez tú pienses así, porque eres un pendejo, pero no, yo no soy así, compararme con los argüenderos de las redes sociales y como otra víctima del bulo mediático y las falacias argumentales, es opinar sin conocerme. Yo sí gasto mi tiempo en enriquecer mi pensamiento analítico y mi capacidad crítica. Con permiso, no quiero discutir con un pendejo que no acabó la carrera, me voy a ver YOU y Club de Cuervos en Netflix, como están buenas, que buenas historias, tan deliciosos sus hilos argumentales, enaltecedores de la narración y del alma.

Es un cáncer, los académicos son otro cáncer de la sociedad, el sistema de educación es más de ese opio, gente pendeja que busca un título para que sus familiares le den un abrazo y en una discusión puedan decir que «saben de lo que hablan», incluso si en la escuela nadie los bajaba de pendejos, incluso si «sé de lo que hablo» es la mentira que ellos mismos se cuentan por no conocer lo largo del camino.

Porque sí, ese es otro de los tantos problemas de los doctos de México: Saben «mucho» de poco, y nada del resto de áreas del conocimiento humano, por si fuera poco ese «mucho» lo saben a medias o lo saben mal.

Pero oye, claro que tu carrera en medicina, química, biología o lo que sea, mucho te va a ayudar a sacarte los anzuelos de la boca, total, ¿para qué otra cosa serviría el título universitario?

El opio eres tú, tus pasatiempos mediocres, estar en tus 20’s y no haber leído miserables 500 libros, tus putos memes, no haber reflexionado nada, tragar todo lo que te dan las noticias, obedecer sin rechistar, creer que eres alguien cuando con esfuerzo apenas llegas a nada.

No culpes a la religión o a la gente sin estudios por la situación de México cuando todas las noches te desvelas viendo el top 7 de monos morbosos y «bizarros» en caricaturas chinas.

No culpes a la religión o a la gente sin estudios cuando pasas horas viendo en youtube tutoriales de maquillaje.

No culpes a la religión o a la gente sin estudios cuando pasas horas viendo cómo hacer un llavero en el canal de Yuya.

No culpes a la religión o a la gente sin estudios cuando pasas horas viendo una serie sobre stalkers en Netflix.

El cáncer de México siempre has sido tú, solo que la pantalla de tu celular siempre ha estado encendida como para que te percates de tu propio reflejo.

#PeaceOut.

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