De las barreras que usamos para protegernos ante el dolor que ocasiona la sociedad, o: ¿Por qué «The Wall» es uno de los mejores putos discos de Pink Floyd y de la historia? Parte I

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Los que son fieles lectores del blog, saben que cuando se trata de música siempre pongo a Pink Floyd (PF) como uno de mis mayores referentes, estoy dispuesto a defender a dicha banda con espada y escudo, claro, en este caso mi pluma y mi cuaderno (no vaya a ser que el escuadrón de lo políticamente correcto me quiera demandar por el exceso de fuerza medieval en mis textos).

PF es una banda cuyo género se engloba principalmente dentro del rock progresivo, rock psicodélico y rock sinfónico. No voy a ahondar mucho en lo que distingue a dichos géneros, más que nada por respeto a mis lectores músicos. No me gusta decir que camino fuerte y firme en lugares en los que no he explorado del todo. Aunque sé solfeo y otras cosillas básicas de teoría musical, no quiero definir al género por mi propia cuenta, y dado que mis amigos músicos están muy ocupados muriéndose de hambre en su profesión como para darme una asesoría, pues vale, mejor pasemos a lo que sí puedo definir, en este caso, su contenido literario, histórico y psicológico.

El disco de «The Wall» es un álbum conceptual que sale en el año de 1979. No es cualquier época, 1979 es uno de mis años favoritos, pero antes de ahondar en sus detalles, lo mejor será definir lo que es un álbum conceptual:

No se necesita tener un elevado IQ para entender que un álbum conceptual trata de transmitir un… concepto. Así tal cual, o narran una historia o giran sobre un mismo tema, todas las canciones forman un todo, y, muchas veces, son diseñados para escucharse en una sola sentada. No es como en un disco de reggaetón donde una canción habla lo bien que te ves de puta, en otro lo mucho que te gusta la verga y al final ponen una dulce balada donde intentan hacerte olvidar que te vienen diciendo «puta» todo el disco. Sé que te he dicho puta, sé que te he golpeado, pero mira, te he traído un ramo de flores.

Volviendo al tema: The Wall es un disco cuya duración es de 81 minutos. Cuando lo escuchas debes perderle el amor a casi una hora y media de tu vida. Sé que suena difícil, pero es allí donde radica el principal problema con las personas que piensan que PF es «música para viejitos».

Este álbum conceptual y progresivo, tratará de en 81 minutos mostrarte a través de movimientos el virtuosismo de cada integrante de la banda en los instrumentos. No lo harán porque sean pedantes, sino porque el género así es. Esto del progresivo deriva del rock psicodélico donde para lograr transmitir esa emoción hay que darle un oportunidad a toda la canción. Lo mismo pasa con este disco, solo que ahora vas a tener que durar 81 minutos pegado a los auriculares y al mismo tiempo prestar atención a la historia que están intentando contar.

Y aquí es donde entra lo más interesante: ¿Qué carajos está intentando contar The Wall?

A través de 26 canciones The Wall nos cuenta la historia de un pequeño niño llamado Floyd Pinkerton (Pink). Todo inicia con el preludio en la primera canción titulada «In the flesh? (¿en persona?)». En dicha canción se nos hace una invitación a ver detrás de los ojos y de la vida del protagonista. Cabe destacar que Pink está dando un concierto, ya que, como veremos a lo largo de este disco, la música fue el método de catarsis ante todo el daño que recibió a lo largo de su vida. He aquí el verso más destacable:

“¿No es lo que esperabas ver?
Si quieres encontrar lo que hay detrás de estos ojos fríos
no tendrás más que escarbar a través de este disfraz…”

Una vez terminada la primera canción, pasamos (obviamente) a la segunda, «The thin ice (el hielo delgado)». Seguimos en la pura introducción. The thin ice nos habla a través de sus versos la importancia que tendrá el amor de sus padres en la vida de Pink, pero más que nada nos deja en claro dos cosas: Mamá y papá te aman demasiado, y cuidado; porque la vida no va a ser tan fácil, vas a ser rechazado, que no te sorprenda.

El primer punto será importante, más que nada por los traumas que la sobreprotección materna dejará en la vida de Pink, así como la falta de figura paterna cuando Pink apenas era un niño, consciente, pero un niño al final del día. En la canción destacan los siguientes versos:

“Si tuvieras que patinar
sobre el hielo de la vida moderna
arrastrando detrás de ti el silencioso reproche
de un millón de ojos llorosos
no te sorprendas cuando una grieta en el hielo
aparezca bajo tus pies”.

La tercera canción inicia de lleno a darnos el concepto: «Another Brick In The Wall – Part I (Otro ladrillo en la pared – Parte I). La letra es sencilla:

“Papá se fue volando a través del océano
dejando tan solo un recuerdo:
una instantánea en el álbum familiar
Papá, ¿qué más dejaste para mí?
Papá, ¿qué dejaste atrás por mí?
Después de todo, tan solo otro ladrillo en el muro
Después de todo, tan solo ladrillos en el muro…”

El padre de Pink se fue a la guerra, donde muere y al pobre niño solo le quedan recuerdos de lo que fue su padre. La falta de figura paterna y el ver que sus amigos sí tienen un padre, lo hace sentir diferente, impotente, pero ante todo le queda un resentimiento hacia su padre por haber tomado la decisión de haberlo abandonado, ya que, el abandono es la idea contraria a lo que en «The thin ice» le habían mostrado, ¿no se supone que lo amaba?, ¿por qué su padre se ha ido?

La frase «All in all it was just a brick in the wall (después de todo, tan solo otro ladrillo en el muro)», hace referencia al concepto del álbum. Este trauma por la falta de su padre pone un ladrillo en la pared, en el muro. Este muro lo usará para distanciarse de la sociedad, una forma de defenderse ante la crítica por no tener padre, ante el sentimiento de sentirse diferente. Es tan solo el primero de muchos ladrillos que estará poniendo a lo largo de su vida, al final del día, la personalidad que desarrollará Pink es solo una forma de no salir más lastimado, de no sufrir más, no derramar más lagrimas.

La cuarta canción es la que (en lo personal) más arde. Porque incluso con carga de ya no tener padre, de sentirse diferente… Ahora Pink deberá enfrentarse al sistema de educación. Una persona que ya es diferente por dentro está a punto de ser tratado como los demás.

La canción se titula «The Happiest Days of Our Lives (Los días más felices de nuestra vida)». ¿Del título qué podemos decir?, pues nada, sarcasmo. Pero en cierta parte intenta plasmar algo importante: Es cierto, es una agonía por la que pasará Pink, pero no se compara con toda la mierda que la vida le ha preparado.

“Cuando crecimos y fuimos a la escuela
había ciertos profesores que eran capaces
de herir a niños de cualquier forma posible.
Derramando su burla sobre burla
sobre cualquier cosa que hiciéramos
exponiendo cada debilidad
que cuidadosamente había sido escondida por los niños”.

Fue el sistema conformado por todos esos hijos de puta sin vocación, lo que le causó más daño a Pink, profesores que rechazaron su forma de pensar, profesores que intentaron hacerlo uno más del montón, a través de la burla, del castigo. Entre más y más ellos iban tirando sus pestes, más iba creciendo en Pink no solo la ira, sino también la depresión.  El mismo Pink nos narra en esta canción que muchas veces esos profesores son así, no solo por falta de vocación, sino que usan su posición de poder como una forma de desahogo ante la mierda que ellos mismos viven.

Hacen del salón de clases un puto infierno, una maldita agonía…

Después tenemos la quinta canción del álbum, «Another Brick In The Wall – Part II (Otro ladrillo en el muro – Parte II). Sin miedo a equivocarme, la canción más conocida de este álbum por el resto de los impíos mortales que solo toman un sorbo de los vastos mares de este hermoso clero llamado, Pink Mother fucker Floyd:

“No necesitamos educación
no necesitamos control mental.
No necesitamos oscuro sarcasmo en el salón de clases.
Profesor, deje a los niños en paz.”

Es la primera crítica de Pink ante el sistema, niega a la escuela, niega a la institución, él mismo se ha dado cuenta de que esos hijos de puta solo lo están lastimando. La educación dentro de una institución, más que restañar sus heridas, solo las está infectando.  Es al final de esta canción donde por fin «explota» la primera parte y la magia del progresivo. Pink Floyd transmite a la perfección este sentimiento de rebeldía, este odio hacia los profesores.

¿Y lo más importante?, bueno, el daño ya está hecho, eso nada lo va a cambiar, al final del día… Otro ladrillo más en el muro, en esa horrible prisión en la que estamos sometidos.

Para finalizar este primer artículo, y claro, el primer lado del disco 1 (en su versión de vinilo), aparece la sexta canción: «Mother (Madre)».

“Calla ahora bebé, bebé, no llores.
Mamá volverá realidad todas tus pesadillas.
Mamá pondrá todos sus miedos en ti.
Mamá va a tenerte aquí, bajo su ala.
No te dejará volar, pero te permitirá cantar.
Mamá mantendrá a su bebé tranquilo y calientito.
Oh bebe, bebé…
Por supuesto, mamá ayudará a construir el muro.”

Una vez que Pink pierde a su padre, la impotencia de ser madre soltera genera un ambiente tóxico en la educación de Pink: La sobreprotección materna. Es obvio que esta sobreprotección generará una frustración, una impotencia en la vida de Pink. Si bien «ama» a su madre, esto no lo detendrá de que la aversión que siente por ella se convierta en otro ladrillo en la pared, distanciándose de ella poco a poco, no importa cuánto ella lo ame a él, para no dejar salir ese cólera lo mejor será también ir cortando esos lazos, de forma inconsciente.

La sobreprotección paterna genera personas con miedo y con ansiedad, estos factores harán que la cabeza de Pink se vuelva un infierno, no sabrá controlarlos y esto le hará cometer errores que dolerán tanto, pero tanto… Que tendrá que seguir construyendo el muro.

Pero bueno, ya casi 2 mil palabras, nada mal para haber tocado el teclado por primera vez desde hace mucho tiempo.

Nos vemos en la segunda parte de esta serie de 4 artículos donde vamos a escuchar poco a poco el disco de The Wall hasta terminar llorando en posición fetal.

¿Qué mejor cosa podemos hacer?

#PeaceOut.

Click aquí para leer LA SEGUNDA PARTE.

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