Escribir relatos de terror y otros deportes extremos.

tERROR-EXTREMO

El otro día hablaba con un amigo sobre los retos literarios y me hizo una pregunta que me puso la piel de gallina: «¿Y cómo le vas a hacer para escribir los relatos que tienen que ser de terror?».

Los que me han leído a través de todos mis blogs desde la secundaria saben que evito a toda costa todo lo que tenga que ver con relatos de terror, yo soy bien marica, yo no puedo ir por la vida escribiendo como el Stephen King, creando payasos desempleados asesinos o mascotas que vuelven del cementerio para cobrar venganza por la mala calidad de croquetas que les comprabas.

Siempre he pensado que el terror es para gente de mentes prodigiosas con problemas mentales, pero ojo, no hay que confundir terror con «patéticos intentos de escribir terror».

Sólo existen dos tipos de escritores de terror: Los buenos y los pendejos.

Los buenos son esos que utilizan en su terror la poderosísima herramienta narrativa «el arma de Chéjov» ─algo de lo que hablaré después aquí en el blog─ , y bueno, hacen que te cagues con las últimas líneas del relato. En caso de ser novela te hacen tener miedo de ir a cagar todos los días que tardes en terminarla, todo debido al para nada fundamentado temor de que el payaso asesino que comenzó a vivir en tu retrete desde que empezaste la novela te vaya a morder la verga cuando te sientes ─un golpe muy bajo─.

Luego están los escritores de terror pendejos, estos últimos creen que escribir terror es escribir gore:

«Allí estaba Susanita, toda acomplejada mirándose en el espejo cuando de la nada tomó un cuchillo y empezó a quitarse pedazo de carne a pedazo de carne para poder ser delgada. Al terminar su cirugía estética amateur ya había perdido la suficiente sangre para morir de un shock hipovolémico. Al final del día mientras exhalaba su último aliento sonrió y acto seguido de su garganta emanó una última risa, pues se había dado cuenta que el último día de su vida irónicamente era el único día en el que realmente se había sentido bella».

¿Se fijaron?, eso no es terror, pero vale, todo wordpress, wattpad y blogger están plagados de cuentistas que confunden el terror con hacer escenas viscerales y cosas demasiado… Extrañas.

Por lo mismo las películas de Hollywood ─sobretodo el género slasher─ no tienen tanta aceptación por parte de la gente que en verdad se toma la molestia de apreciar un poco la narrativa que hay detrás de las mismas.

Freddy cruje, Halloween, yo sé la porno con la que te mataste a pajas el verano pasado y Scream no son películas de terror, son mierda, le pueda a quien le pueda. ¿Y sabes por qué hacen tantas de esas películas?, porque son fáciles de escribir y de llevar a la pantalla grande, checa la ecuación:

Chico malo con arma filosa + Adolescentes estúpidos y siempre ebrios + Bosques + Escenas con contenido sexual innecesario + Gritos + Mucha sangre = Película slasher.

Como lo habrás notado, eso no es terror, es mierda, terror lo que hizo el puto genio de Andy Muschietti con la adaptación de It del año pasado, eso sí es terror, ¿y cómo no iba a serlo?, es de Stephen King, ¿y cuál es el problema?, pues que no es relato.

Decía Julio Cortázar que el relato (cuento) tiene que ganar por knock out, la novela lo hace por puntos, round a round de chingazos del autor contra el lector.

Ahora imagina llevar esa misma idea de tener que ganar por knock out en un cuento de una dimensión limitada, una puta odisea. Más fácil te resultaría escribir tu propio fanfic del señor de los anillos.

Por esa misma razón yo no me meto en terrenos tan escabrosos, soy una gallina de primera, no al género, sino a fracasar brutalmente y que mi cuento termine siendo una versión pirata de Harry Potter pero escapando de Jack el destripador, puro autismo y mierda, que vergüenza.

Bien dicen los que saben que las cosas más difíciles de escribir son la comedia y el terror, juegas con las dos emociones más difíciles de hacer sentir al lector, y bueno, no cualquiera con un pene menor a 20 centímetros, no es mi caso, yo soy pene chico, por eso no escribo terror.

¿Y por qué hago este artículo?, bueno, es una disculpa adelantada, tengo que escribir como tres relatos de terror y no quiero que me odien por caer en todo lo cliché, de hecho falta mucho para que los escriba, pero hoy me quedé pensando en eso todo el día ─Guillermo del Toro me lo recordó─, y bueno, no he podido sacar esa agobiante idea de mi cabeza.

Perdón si peco de ser pendejo, pero en caso de que escriba algo que sea una mierda negaré mi autoría a toda costa e inclusive pienso contratar a un abogado que me ayude a ganar el juicio contra los escritores don nadie de wordpress que me estarán esperando con sus cuchillos afilados para hacerme lo mismo que a Susanita.

¿Y sabes?, mi historia podría ser un buen relato de terror, el típico sujeto que no puede escribir relatos de terror para un reto de escritura en wordpress y que se termina suicidando por la locura que se apoderó de él.

#PeaceOut.

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