Querido diario[3]: Algo me pasó en la espalda.

Querido diario:

Soy de esas personas que tiene placeres de los sencillos, no me gusta el dinero, no me gustan las mujeres guapas ─o sea, si me gustas es porque algo jodido tienes─, no me gusta la comida buena o exótica, no me gusta la ropa de marca, no me gustan los carros, etcétera.

Total, una persona de gustos y placeres sencillos los encuentra en las cosas que para algunos pueden ser las cosas más pendejas y sin chiste que hay. Las personas como yo somos de los que pueden pasar horas leyendo la información nutricional del cereal y divertirse, jugar con un salero, o como el otro día que estuve más de una hora jugando a escribir palabras en mi calculadora casio.

Uno de esos placeres extraños y sin chiste lo tengo en bañarme con agua caliente. Normalmente me baño con agua fría todo el año, pero, cuando las damas de mi hogar en esta temporada empiezan a manifestar su desagrado con la temperatura de la misma, es cuando las cosas se ponen divertidas y empiezo a tener acceso a dicho placer.

Yo soy de esas personas que se definen a sí mismos como una persona maniquea, vaya, de extremos radicales. Cuando me baño con agua caliente no me gusta el agua tibia, no me gusta lo que muchos definen como «agua caliente», a mí el agua ─al igual que las mujeres─ me gusta hirviendo, lo que le sigue a caliente: Agua ninfómana.

Sé que esta praxis algo pagana puede ser mal vista por algunas personas, porque tal vez no tengan idea de lo que es el agua caliente para una persona como yo. Sólo para que tengan una ligera idea del grado al que me gusta: Yo fui la persona que desmadró a propósito el termostato del calentador de agua de la casa para que alcanzara temperaturas poco saludables, así de esas, no le vayan a decir a mi mamá, pero no es la primera vez, ya van tres calentadores de agua a los que le hago lo mismo. Soy una persona mañosa, un genio del crimen que consigue lo que quiere con sus actos, autor de todos los golpes de estado de mi hogar.

El agua de mi casa si no la controlas te quema, yo soy de esos que no la controla, me gusta cuando te metes a bañar y sales con la piel roja, quemado. Tengo la fantasía de que algún día me voy a morir en la regadera, mi mamá entrará para ver que está sucediendo tras horas de espera para usar el baño, forzará la puerta y acto seguido verá a su hijo muerto en el piso de la regadera, desnudo y con un tono de piel parecido al de la carne cocida. Venga, que a veces hasta pienso en meterme a la regadera con una bolsa de verduras, para que al menos si me muero allí sea un delicioso caldo lo que encuentre, y no a un perdedor que sólo exageró con el agua caliente.

«Joven se suicida en la ciudad de Chihuahua, se convirtió a sí mismo en un caldo de carne, su madre está vendiendo a treinta pesos el plato (con tortillas incluidas) para pagar gastos funerarios».

¿Te imaginas los titulares?, siempre diva, siempre polémico.

En fin, en esta época de «invierno» me encanta salir de bañarme y luego salir al patio a enfriarme, por alguna extraña razón es de las pocas cosas que me hacen temblar, ese contraste de temperatura algo tiene. Nunca me ha dado ninguna enfermedad por hacerlo, creo que ya todos mis lectores saben que soy inmortal.

El problema fue esta madrugada ─como a eso de las 4 am─. Cuando salí de bañarme y posteriormente fui al patio sentí que algo le pasó a mi espalda, me dolió mucho y estaba retorciéndome, tuve que irme a dormir porque no podía con el dolor. Lloré, pero igual no se me quitó.

Hoy desperté y ya es menos grave, eso sí, estoy dopándome con paracetamol de una forma vehemente, esperando a que se me calme antes de que sea hora de ir a correr, porque de no ser así no sé qué pueda hacer para quitarlo.

Usaría google para buscar algo al respecto y diagnosticarme como el genio de la medicina que también soy. El problema es que en esta época de hipocondriacos la respuesta a todo es cáncer, no quiero alimentar mi hipocondría, mejor seguiré descansando y tomando paracetamol, diclofenaco, aspirinas, malas decisiones y todo lo que me tope.

Sin más de momento me despido, si no sobrevivo por favor inventen que me morí porque una prostituta me arrancó la verga a mordidas o algo así, no sean malos amigos/lectores, inventen algo sexy y muy polémico.

#PeaceOut

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